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Otras opiniones

Rajoy se transmuta en Fernando VII, rodeado de “detritus”

Agosto 28, 2009

La noticia tendría que ser la suprema incompetencia de Rodríguez Zapatero para casi todo, excepto para asegurarse su propia mamandurria y la de sus deudos. Se ha tirado el tío todo el verano en La Mareta, cuando a su alrededor todo se hunde: de los cinco millones de parados no nos libra ni Dios. ¿No se le caerá la cara de vergüenza a tan siniestrillo personaje que se autotitula como el más “rojo entre los rojos”, y luego permite que el 63 por ciento de los empleados españoles tenga que sobrevivir con 1.100 euros brutos al mes?. Pero luego le regala 3.000 millones de euros en plusvalías al señorito Entrecanales, otro rogelio con más cara que yate. ¡Ya está bien de paqueiradas! ¡Ya está bien de engañifas tan baratas como su talento!
¿De qué pueda presumir este sujeto? Sencillamente de nada, salvo de haber engañado ya a todos en toda ocasión, especialmente a Mariano Rajoy, el pobre. Que una cosa es tener memoria y otra cosa bien distinta disponer de talento político. Porque se inicia un nuevo curso político y cuando la noticia debería ser la tragedia de los cinco millones de parados en medio del puerto de arrebatacapas zapateril, y hete aquí que los focos pasan de la Gürtell al Palma Arena sin solución de continuidad.
¡Qué suprema habilidad tiene este incomparable Rubalcaba! No me extraña que en privado desprecie profundamente a su teórico jefe (porque en la práctica el que manda es él), y que esté contando los días para irse a ganar dinero de verdad y poder ver, sin que suene el móvil anunciando una nueva muerte de ETA, los partidos del Real Madrid.

Lo de Matas

Abandonen ustedes la tentación de encontrar a lo largo de los próximos doce meses nada talentudo en Zapatero. Es tan mediocre como la casi totalidad de los que abrevan en el pesebre de La Moncloa. Pequeños conspirados de medio pelo y poco más.
Por eso lo que preocupa realmente es la incapacidad del PP para alzarse desde ya como auténtica alternativa de poder. No hay manera, pese a contar con el mejor aliado: repito cinco millones de desempleados. ¡Qué enorme reto!
Cospedal ha quedado como Caganchita en Almagro (para eso es manchega), con su pose veraniego marbellí y sus denuncias al aire sin herir a nadie. ¡Qué falta de experiencia! Pero lo más grave para Rajoy, que debería estar ya a diez puntos de diferencia, es que los focos están ahora en Mallorca donde el hedor de Jaume Matas es mucho más grave que los trajes de Camps. Matas…¡Qué enorme pozo de detritus!

Buena “rentrée”

Dicen que fue Eduardo Zaplana, su íntimo amigo de toda la vida, el que convenció a Aznar para relanzar políticamente al hoy asesor de empresas en Estados Unidos a donde “huyó” nada más serle arrebatado el poder. ¿Es que entonces nadie se percató en Génova 13 de la auténtica razón de que el sospechoso palmesano puso mar de por medio?
Y Rajoy silbado por las Rías Baixas… No es él quien pierde, sino los ciudadanos españoles que a estas alturas saben perfectamente que de ZP sólo pueden esperar ruina y más mugre y de la derecha política desconcierto, incompetencia para derribar a un nenuco y trinque al por mayor en determinados territorios.
En Baleares lo peor para el PP está por salir. Matas era un auténtico “padrino”, al por mayor. Sí, sí, el señor que Aznar (¡qué me dices ahora, José María!) sentó en la mesa del Consejo de Ministros.
¿Buena “rentrée”, eh?

Graciano Palomo es periodista y comentarista político