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A renglón seguido

¿Quién dijo miedo?

Agosto 29, 2017
rambla

Los avezados estrategas del marketing y la comunicación son los responsables medulares, a través de sus mensajes y contenidos, de los éxitos de sus clientes; especialmente en los campos finalistas de la política y la publicidad. El último eslogan que ha calado contagiosamente –¡ya veremos con qué grado de enraizamiento!- entre un sector de la ciudadanía es el de no tinc por o el de, más plural, no tenim por.

De repente un número indeterminado de heterogéneos ciudadanos han realizado un ejercicio de introspección, concluyendo que, como experimentados psicólogos, creen poder regular su miedo, en cantidad y en calidad, cuando forma parte la inteligencia emocional positiva. Algo así como: “de los buenos miedos me libre Dios, que de los malos me libro yo”. Resulta llamativo el grado de equilibrio en la angustia y aprensión, características inherentes al miedo, que manifiestan haber alcanzado.

El miedo, como “los ríos que van a dar en la mar”, es libre, y cada cuyo tiene el incontrolado derecho a ser preso de sus reacciones ante situaciones sobrevenidas desconocidas; incluso entrando en pánico. La precaución, antesala del miedo, se convierte en el mejor preservativo para evitar situaciones harto embarazosas. Pero la perfección en la prevención y seguridad, por más que las elevemos a la enésima potencia, no existe, por eso los luctuosos acontecimientos acaecidos en Cataluña proseguirán.

Algunos, como el incontinente ´bocafloja´ que ejerce como alcalde de los alcorconeros, tienen bien claro cómo evitar futuras incursiones del enemigo rigorista: la instalación de bolardos, cuando él se pasó por el ojo del arco de su triunfo las indicaciones de Interior a los ayuntamientos para colocarlos durante fiestas de Navidad del último año. Ni siquiera los amurallados abulenses se encuentran completamente pertrechados.

Una torre de babel andante ha enarbolado física y verbalmente el cuño de “no tengo (tenemos) miedo”. No confundamos una salubérrima huída hacia adelante para proseguir deshojando nuestro particular e intransferible almanaque, con relativo grado de normalidad y naturalidad, con el inopinado rebozo en una pátina de liberadora catarsis como factor de protección máxima equivalente a la plena extirpación del factor pavor de nuestro centro de control de respuestas.

La manifestación por la desgracia partió de los Jardines de Gràcia. Según el concepto que tiene la CUP acerca del Rey como jefe del Estado, habrá acudido en calidad de representante de los ´malos´. Los inconformistas ´cordobeses´ proclaman ´vociferadamente´ Allahu akbar: ¡Alá, es grande! ¿Pero cuánto más grande que cualquiera de las deidades que lideran el resto de las religiones?

A este planeta tan paternalmente globalizado le corresponde la filiación de la bastardía del díscolo satélite bautizado como yihadismo. Coinciden en el tiempo, junto a la de Barcelona, la peregrinación a la Meca y fiesta (Ontinyent) de Moros y Cristianos: para mayor inri.

Dos perlas para quinientos mil valientes: “La buena suerte libra a muchos de su castigo, pero a nadie del miedo” (Séneca). ”Lo único que cura el miedo, es el peligro auténtico” (Alain); pero ¿el padecido esporádica o continuadamente?

Paco de Domingo