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Otras opiniones

Querella por estafa contra el falso Fernando Alonso

Marzo 15, 2010

Ríos de tinta han corrido desde que se anunciara la separación de Fernando Alonso y Raquel del Rosario. El asunto provocó un fuego mediático que los protagonistas apagaron a golpe de demanda. Como siempre, alguien quedó a los pies de los caballos: Estela Goñi, la periodista encargada de anunciar la primicia en Tal Cual. Se sacrificó al peón más débil en una historia donde los implicados no eran quien decían ser.

Aunque no pasa por uno de sus mejores momentos, Estela no es mujer de arredrarse ante la adversidad. Desde la soledad del fracaso, ha seguido con su investigación para averiguar quién y porqué se la jugó. Un espinoso entramado que le ha hecho ver la falsedad del perro no come perro que se atribuye al gremio periodístico: “Hay mucha gente que se ha llenado la boca diciendo que me lancé a la piscina al dar la información. No es verdad. En trece años de profesión no he tenido ni una demanda. Si de algo peco es de contrastar en exceso. Es más, te digo que tengo constancia de la comunicación de mi contacto con Fernando Alonso desde hace más de cuatro años. ¡Cómo iba a imaginar que esta persona no era quién decía ser cuando me dio pruebas que certificaban que sí lo era! De todas formas, esto no va a quedar así. Llegaré hasta el final y será la Justicia quien tenga la última palabra”.

Diez canciones: el falso Fernando Alonso entra en escena

Si algo ha reconfortado a Estela son las muestras de cariño recibidas tanto de periodistas como de gente de la calle: “Han sido muchos los que se han puesto en contacto conmigo para darme ánimos. Es por eso que quiero agradecer la oportunidad para darles las gracias. En este sentido, me siento afortunada. Recuerdo especialmente la llamada de una periodista que me recordó el asunto de la falsa Yeyes (Se refiere Estela a una ciudadana anónima que se hizo pasar por la mujer de José María Manzanares y durante tres meses telefoneó a un sinfín de periodistas filtrando información, mucha de la cual se hizo pública antes de descubrirse que la dama era una impostora). No soy la primera ni la última a quien le ocurre algo así, y esto es algo que no deberíamos perder de vista”.

La historia del falso Fernando Alonso arranca cuando la hija de José María Franco, Elsa, conoce a Carlos, quien decía ser primo del corredor, en el instituto. Durante semanas, Elsa estuvo ingresada en la UCI de un hospital a causa de una grave neumonía que la tuvo entre la vida y la muerte. Fue ahí cuando empezó a escribir canciones.

El primo, la hermana y la cantante

Una vez se recuperó, Elsa volvió a las aulas. La profesora de música encargó un trabajo y la joven decidió hacerlo con Carlos. El relato de lo sucedido posteriormente me lo ofrece José María Franco: “Mi hija se fió del primo de Fernando Alonso y le entregó las once canciones que había compuesto. Una de las cuales se utilizó para el trabajo de música que les encargó la profesora”.

El trabajo tocó a su fin y Elsa quiso saber qué había hecho Carlos con el resto de sus composiciones: “Él le dijo que se las había dado a la hermana de Fernando Alonso Lorena, y ésta, a su vez, a Vanesa Martín. Todo con el fin de ayudar a mi hija a triunfar en la música. Sin embargo, cuál no fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que Vanesa Martín había grabado un disco donde incluía diez canciones cuya autoría corresponde a mi hija. Ah, y entre medias de lo que te explico, las conversaciones que mantuvimos con los que nosotros creíamos que eran Fernando Alonso y Raquel del Rosario. Por más vueltas que le doy, no me explico a santo de qué han querido hacernos tanto daño”. 

La periodista y el chofer de la Jurado afilan sus armas

A priori, parece difícil probar que las canciones incluidas en el disco de Vanesa Martín pertenecen a Elsa Franco. Sin embargo, José María asegura que “el asunto no entraña dificultad alguna y que las pruebas se mostrarán en el momento del juicio”.

Conscientes de que para ganar la batalla necesitan al mejor, tanto Estela Goñi como José María Franco se han puesto en manos de Ignacio Toledano. Un letrado con un amplio currículum de victorias en los tribunales. Son muchos los famosos que contratan sus servicios conocedores de su buen hacer profesional. Sin duda, Estela y José María no podrían estar en mejores manos.

Por Joana Morillas