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No me moverán

¡Qué viene Merkel!

Febrero 1, 2011

Todos los medios de comunicación dedican páginas a la visita de la Cancillera ¿Por qué despierta tanto interés? De hecho Merkel ejerce de Presidenta Económica de la Zona Euro, con Sarkozy como co-Presidente. Por eso su llegada es tan importante.

El Gobierno necesita pasar con éxito el examen económico al que le está sometiendo la UE. Para eso se ha esmerado: ha acordado con los sindicatos la reforma de las pensiones. Lo escenificará un día antes mediante una firma solemne. Además, presentará un acercamiento con los agentes sociales para el desarrollo de la Reforma Laboral. Luego mostrará cómo el déficit público del año pasado se está controlando y será menor que el previsto por el Gobierno, acordado con la UE. Un objetivo conseguido gracias al aumento de la recaudación por IVA y la disminución, moderada eso sí, de los gastos del Estado. Un Estado que cerrara su déficit en el 5,3% del PIB en 2010, frente al casi 11% llegó a tener.

En el campo financiero, Rodríguez Zapatero mostrará la disposición del Ministerio de Economía de encarrilar el desastre inmobiliario de las Cajas de Ahorro. Las obligará a capitalizarse, por encima de Basilea III, que obliga a las entidades financieras a tener el 8% de capital según el riesgo. En caso de que no consigan capital suficiente las convertirá en bancos, nacionalizará y privatizará. De hecho, la más competitiva de ellas, la Caixa, ya se ha adelantado. El Gobierno no ha participado en esta operación prevista desde hace tiempo, pero, ante Merkel, la puede presentar como un triunfo debido a su impulso.

Prisas reformistas de última hora

Por eso no han sido casualidad las prisas reformistas de las últimas semanas. El Gobierno estaba haciendo los deberes cara al examen de febrero. Cómo se sabe en la tradicional Universidad española, los malos estudiantes tenían la convocatoria de junio, luego la de septiembre y por último la de febrero. El Gobierno español que ha suspendido en las dos primeras quiere aprobar, aunque sea por la mínima, en la tercera. Si presenta el panorama como he descrito puede sacar un aprobado, un cinco, pelado; incluso algo más.

Pero una semana antes de la llegada del tribunal teutón ha habido un tropiezo. La EPA (Encuesta de Población Activa), arroja 4,7 millones de desempleados. Con esta cifra, el crecimiento económico es muy dudoso. Todas las previsiones de aumento de ingresos fiscales se pueden ir al garete y se dispararán los gastos sociales para atender a parados y evitar tensiones sociales. De hecho ya se habla otra vez de recuperar los 430 euros de subsidio semestral sin que haya necesidad de hacer cursos. Además, el 43% de desempleo juvenil y 1,3 millones de hogares con todos sus miembros sin trabajo auguran dificultades a medio y largo plazo.

La Reforma de la Cobertura por Desempleo

Pero no hay mal que por bien no venga. El Gobierno podrá ofrecer a Alemania lo que ella necesita y aquí nos sobra: jóvenes en paro. Emigrantes de todas las profesiones, como si de un intercambio de mercancías se tratara.

Sin embargo, para ello es necesario incentivar a los parados ¿Cómo? Bajándoles las barreras del idioma, con formación intensiva, y reduciendo las coberturas de desempleo para animarlos a cambiar de residencia. Por eso, la Cancillera nos pedirá ambas cosas: a) intensificar la enseñanza del alemán, una meta que siempre anhela un germano; y b) reformar a la baja la cobertura del desempleo; pedirá que se reduzca la cantidad percibida y los meses de cobertura. Una nueva reforma, la Reforma de la Cobertura por Desempleo. La veremos en breve. Si no, al tiempo.

Viene Merkel: ¡Jóvenes, a aprender alemán y preparar las maletas! 

José Ramón Pin Arboledas, Profesor del IESE. Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública.