Menú Portada
Otras opiniones

¿Qué secretos guarda Jaume Matas que puede llevarse por delante a lo más granado del PP y a determinados periodistas?

Marzo 28, 2010

El juez ya le ha retirado el pasaporte. Y el fiscal, feroz, ha tabulado 30 folios de acusación terroríficos adjuntando al ex ministro y ex presidente del Gobierno autónomo balear la condición de ser el dirigente político más corrupto (presuntamente) de todos los tiempos conocidos en España.

En realidad, en Génova 13 nadie se ha sorprendido. ¡Se veía venir! Jaume Matas, amigo personalísimo de Eduardo Zaplana, inició la huida precipitada a Estados Unidos cuando perdió el poder en Baleares…Sabía que su caso sería insostenible a medio plazo. La inmensidad de sus trinques no podía ocultarse. A Rajoy le dejó desconcertado, habían paseado por las aguas del Mediterráneo con sus familias y la de Zaplana, y habían tabulado una gran amistad personal hasta el punto que durante la campaña electoral del 2007 puso como ejemplo Lo que él haría si llegara a presidente del gobierno.

Secretos

El soufflé se ha derrumbado. Matas, un tipo más amante del poder económico que de los flashes, más inclinado al jurdó que hacia la apariencia, más proclive a las cuentas corrientes que al servicio público, se había convertido en ministro del Medio Ambiente tras convencerle Zaplana a Aznar que era el mejor. El mejor para el chanchullo, claro.

Le perdió la femme. Una vez más. Maite Areal, ex compañera de estudios universitarios en Valencia de Zaplana y su mujer, se le fue la olla y empezó a distribuir billetes de 500 (negros), con cuanta joyería de postín se encontraba a su paso. Y, como no, no podían faltar las escobillas de wáter a 319 euros (más IVA), para limpiar el detritus.

Luego quedaban los fines de semana en París con María José Hidalgo, las comidas en Maxim´s y los alardes de oropel, gasto, lujo, daban el cante. El único que no parecía enterarse era Mariano Rajoy, como siempre.

De lo obsceno, al fondo del armario

El fondo de armario de Maite Areal, la dignísima dama del susodicho, los deja en evidencia: 60 pares de zapatos, 150 vestidos, reloj Rolex con brillantes y esfera de nácar de 23.000 euros, etc… todo ello con asistenta de cofia en un Palacio del siglo XVI.

En las horas previas a la cita judicial, no le librará de la cárcel ni la madre que utilizaba de testaferro para sus delincuencias, sólo Eduardo Zaplana tocó su teléfono. Pero están algunos dirigentes cagaditos por las patas abajo. Basta con que el interfecto cante.

Todo lo que hay a su alrededor es obsceno, repugnante, asqueroso, máxime en una persona que ocupó asiento en el Consejo de Ministros. ¿Qué cara se le habrá quedado al conducator Aznar? ¿Estaré Agag también en algunas de estas operaciones baleares/mediterráneas? No digo más, por ahora.

Lo de “monchito” moreno

Y a todo esto viene un distinguido calvo de la cosa mediática a decir que “el derribo de Matas está siendo desmesurado…” ¡Qué gracioso! O sea, que el apartamento de Niza de la vicepresidenta Salgado es un escándalo (cuando tienen acreditados los pagos legales), y lo de Matas es “desmesurado”. ¿Le debe este y otros algún favor?

Porque hay que recordar que lo de la televisión autonómica pública de Baleares está también en el ojo de la corrupción de JM&señora. Que todo un ministro recibiría un sobre con 250.000 euros (según afirma el fiscal con datos), por darle contratos en IB3 lo dice todo.

Rajoy tiene ahora la oportunidad de demostrar que se carga a quien se lo merece. Se olvide de sus buenos y soleados días a bordo de aquel yate impresionante en el verano del 2003 junto con la familia Matas y la familia Zaplana y se apunte un tanto de cara al 2010.

Mariano, ¿sigues sin enterarte de nada? Porque no me lo creo.

Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es