Menú Portada
Otras opiniones

¿Qué esconden y quién vive en las diez casas más lujosas del mundo?

Octubre 18, 2011

Helipuertos, piscinas, jacuzzis, enormes jardines, peluquerías, salas de cine, teatros, habitaciones para el pánico son solo algunos de los secretos que encierran los muros de estas fortalezas


¿Se imagina por un momento como sería vivir en una enorme casa rodeado de todo tipo de lujos y comodidades? ¿Qué sentiría si después de un duro día de compras le esperara una sesión de masaje, un relajante baño en una piscina climatizada, un tratamiento de estética, diferentes cocinas extranjeras entre las que elegir y una representación de teatro solo para usted y su familia; y todo ello sin ni siquiera tener que salir de la puerta de su casa? 

Hace unos pocos meses varios medios se hacían eco de la lista de las diez casas más caras situadas en territorio español. Si aquellas casas de precios comprendidos entre los 10 y 31 millones podían presumir de contar con facilidades inimaginables para el común de los mortales, estas entrarían en un pequeño rincón de las mansiones que se erigen en el top 10 de las casas más caras del mundo. 

Dentro de esta exclusiva lista encontramos en primer lugar encontramos la mansión Antilla. Esta enorme casa se diferencia además de por ser la única casa en el mundo en llegar al billón de dólares también por contar con veintisiete plantas estando las seis primeras destinadas solo al aparcamiento de coches. 

Situada en la India, concretamente en Mumbai, es propiedad del magnate hindú Mukesh Ambani, noveno hombre más rico del mundo. Allí comparte su vivienda además de con su familia con otras seiscientas personas de servicio. 

Entre las dependencias que podemos encontrar en las veintisiete plantas existen un salón de baile, un teatro, un enorme cine, jardines interiores, una planta con nieve artificial, un helipuerto, un spa, etc. 

En segundo lugar destaca Villa Leopolda. Aunque muy alejada en precio a la Antilla, “solo” está valorada en algo más de medio millón de euros, fue propiedad del rey de Bélgica, Leopoldo II, y también disfrutó de su privilegiado enclave en la Costa Azul francesa el que fuera dueño de la Fiat, Giovanni Agnelli

Hoy esta mansión es propiedad de la viuda del banquero libio nacionalizado brasileño Edmond Safra quien falleció en un misterioso incendio. En sus más de ocho hectáreas encontramos desde una plantación de naranjos y limoneros hasta una de olivos que ya le gustaría a muchas fincas murcianas y andaluzas poder presumir de ellas. Es tal la extensión del terreno que son necesarios hasta cincuenta jardineros a tiempo completo para poderlo atender. 

En tercer lugar encontramos el apartamento conocido como The Penthouse. Este ático valorado en doscientos millones de euros es el complejo residencial más caro de toda Inglaterra. Entre sus curiosidades encontramos cristales a prueba de balas, una cámara acorazada donde poderse refugiar frente a un posible secuestro a la espera de que llegue la policía a rescatar a sus inquilinos. 

Hay otras que destacan por su número de estancias. Así pues, Fairfield Pond, propiedad del controvertido inversor americano Ira Rennert y cuyo precio ronda los ciento setenta millones de dólares posee treinta y nueve baños y tiene más de sesenta y tres hectáreas lo que le permite erigirse como la vivienda más grande en extensión de todo Estados Unidos. 

Si Fairfield Pond destaca por su elevado número de baños, la Villa Franchuck lo hace por contar con un cine con capacidad hasta para cien amigos de la empresaria ucraniana e hija del ex presidente ucraniano Leonid Kuchma, Elena Franchuk, quien saltó a la escena social por codearse con las más aclamadas celebreties y por ser acusada de haber amasado parte de su fortuna como consecuencia de los once años que estuvo su padre en el poder. 

Seguramente las amistades de Elena Franchuk no tendrían que pelearse por hacerse con uno de los cien asientos de su cine de ser invitados a la mansión del fallecido productor de cine Aaron Spelling. The Manor puede presumir de tener un cine con un aforo para 300 personas quienes de apretarse un poco seguro podrían pasar la noche en alguna de sus ciento veintitrés habitaciones después, por supuesto, de echar una partida en su bolera o, de preferirlo. de deleitarse con uno de los más grandes museos de muñecas del mundo. 

No sabemos si fue esto, sus 5.300 metros cuadros, su peluquería, sus cien plazas de garaje, su enorme biblioteca o sus caballos lo que llamó la atención de Petra Ecclestone, hija del magnate de la Fórmula 1, para que recientemente la adquiriera como su residencia tras su reciente boda. 

Los caprichos de los verdaderamente ricos no conocen límites y dentro de estas diez residencias de ensueño podemos encontrar otras como The Pinnacle situada en plena Montana que con incluso posee un rampa de esquí plegable la cual se puede plegar y guardar dentro de la propia casa al terminar la jornada de esquí. 

Updown Court, propiedad de uno de los hombres más ricos del mundo, el indio Lashmi Mittal, cuenta con cinco piscinas, un baño romano y turco, una gran sauna, una galería de arte e incluso un mosaico en la entrada realizado en oro de 24 quilates. A pesar de esto, lo que más llama la atención es su dormitorio principal el cual lo completa otra piscina y al cual solo se puede acceder a través de un ascensor de cristal.

Dionysos

dionysos@extraconfidencial.com