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Otras opiniones

¡Qué bien cumple Gustavo Bueno sus primeros 90 años!

Agosto 31, 2014

Cualquiera que lea este título puede pensar que estoy burlándome de él/ella. Efectivamente, ¿quién puede pensar que una persona llegará a los 180 años?

En 1999 grabé y conservo un documental de RTVE titulado “Vivir más de cien años”. Después -no hace falta ser un superdotado para captar que el mensaje oculto de tantos y tantos programas sobre salud en las televisiones-, es que podemos vivir todo lo que queramos. Sólo hace falta que sigamos los consejos que nos dan sobre alimentos, vitaminas y todos los remedios que pueden solucionar los miedos que antes esos programas nos crean.

Entonces, ¿qué hacemos con muchas personas que comen poco, sin preocuparse de la calidad de los alimentos, porque no tiene ganas de más, que trabajan mucho con su cabeza y que pasean, pero no por afición a estar en forma sino porque necesitan meditar en la información que anteriormente ha conseguido? No veo que esos programas de alimentación se ocupen de estas personas. Y sin embargo, muchos viven años y años. 

90 años en plena forma</div>
 

Entre ellos, Gustavo Bueno Martínez, un gran profesor, creador de un sistema filosófico propio, escritor de libros sólidos y de otros más accesibles, aunque sin perder la solidez. Durante unos años, apareció en la televisión para debatir asuntos que, siendo de actualidad, revelaban el origen y desarrollo de problemas importantes. Hoy cumple 90 años, este hombre que nació en Santo Domingo de la Calzada. Entonces, ¿por qué ahora no aparece en los medios de comunicación? ¿Porque ya era muy mayor? Esta pregunta induce una respuesta que parece de sentido común: La televisión expulsa a las arrugas, a los viejos.

 

Sin embargo, cuando halamos de Gustavo Bueno, las cosas no son lo que parecen. Cualquiera que vea en Internet alguno de entre la gran cantidad de videos en los que aparece, verá que tiene una energía aparentemente inagotable. Es una de sus características: energía, más energía, siempre energía. Entonces, sí, aparece en Internet, pero ¿por qué no en televisión? Aparentemente, no hay una diferencia importante. Y aquí es cuando he de desvelar que si Bueno no aparece ahora en los medios, es porque ha decidido acompañar a su mujer, Carmen, limitada en Oviedo a una silla de ruedas, desde hace años.

 

Sin embargo, que físicamente Bueno no pueda moverse de Oviedo nada más que lo imprescindible, no quiere decir que Bueno haya estado meditando sobre su suerte. No, todo lo contrario. Me recuerda a G. K. Chesterton. Según las Memorias que escribió su cuñada, al escritor inglés le podían situar en una sala muy amplia, con grandes vistas. Pues bien, él se las apañaba para escribir en una mesa muy pequeña. Sólo así podía lanzar su inteligencia e imaginación hacia espacios ilimitados.

 
Los espejos de Bueno en los que nadie quiere mirarse
 

A Bueno le ha ocurrido lo que al Guadiana. Durante años, Gustavo Bueno desaparecía cada año de la vista pública para reaparecer con un libro que producía una controversia importante. Pasaban unos meses y, al final, los periodistas y el público hablaban sobre lo que Bueno había publicado. Por supuesto, sin citar al filósofo. Ahí ha estado su gran éxito, como en los romances. Bueno ha tenido una gran influencia en que los políticos y los ciudadanos activos se aclarasen. Y si no lo han hecho, peor para ellos. Ha puesto un espejo de las izquierdas, para que vieran qué eran. Lo mismo ha hecho con las derechas. Y después, ha mostrado sus contradicciones y ha demolido los argumentos falsos. Ahora, cuando algunos se han desorientado con los resultados de las elecciones europeas, los inteligentes han vuelto a los libros de Bueno y se han dado cuenta de que Bueno ha sido quien mejor ha sabido adelantarse a su tiempo.

 

Quien desee enterarse de lo que ha ocurrido, sucede y pasará en España, solo tiene que ir a una Biblioteca y buscar los libros de Gustavo Bueno. Los que ha escrito de 2000 a 2010; es decir, prácticamente cuando Bueno iba pasando los años ochenta, son:

       España frente a Europa (2000). Un libro extraordinario. Si alguien quiere saber qué tienen muchos españoles en su cabeza, este libro es esencial. Además, concibe la Historia de España de una manera muy original.

       Telebasura y democracia (2002) ¡Cómo se ha cumplido todo lo que decía Bueno en este libro!

       El mito de la izquierda: las izquierdas y la derecha (2003) El espejo de las izquierdas.

       La vuelta a la caverna: terrorismo, guerra y globalización (2004) Después de este libro, ¿quién va a querer ignorar los grandes asuntos de la política internacional?

       España no es un mito: claves para una defensa razonada (2005) Un libro que los políticos españoles no han debido de leer. De ahí su profunda ignorancia. A ver si vienen jóvenes bien formados y con afición a los conceptos que los sustituyan.

       El mito de la felicidad (2005) Para quienes deseen saber cuál es el sentido de su vida.

       </span>Zapatero y el pensamiento Alicia: un presidente en el país de las maravillas (2006) Un libro que demolió conceptualmente al zapaterismo…

       La fe del ateo (2007). Ya quisieran los clérigos dominar la Teología como Bueno

       El mito de la derecha (2008) ¡Qué gran libro! Para conocer la Historia y para que la derecha se aclare. Ha tenido más influencia en los periodistas y en los interesados por las ideas que en los políticos de derechas, tan ayunos de ideas.

       El fundamentalismo democrático. La democracia española a examen (2010) Quien quiera saber qué es el pensamiento político actual y qué es lo políticamente correcto, ya sabe qué leer.

Pregunta final: ¿Hay quien de más de sí en la España actual, aunque con menos años? Si existe, quiero conocerlo. Mientras tanto, aprovecho para felicitar a Bueno en sus primeros noventa años.

La vida de la fama

Sí, porque cuando estudiamos Literatura en el Bachillerato, nos explicaron en qué consistía la vida de la fama. Efectivamente, hay personas que pueden desaparecer intermitentemente, al estilo del Guadiana, o de manera definitiva. Estoy seguro de que los conceptos de Bueno persistirán, como las películas clásicas, muchas de las cuales tienen más frescura que las actuales. La única diferencia entre las películas y los libros de Bueno es que en Bueno tienen más importancia los conceptos- que valen más que muchas imágenes-, por encima del tópico de que una imagen vale más que mil palabras. Al igual que el guión es lo esencial de una película, por encima de los actores y del director. Es imposible lograr una buena película con un mal guión. Y a la inversa, con un buen guión un director puede conseguir una película extraordinaria.

Los libros de Bueno contienen tantos conceptos y muy bien ilustrados que dan para muchos otros libros y relatos. A eso me refiero con la pervivencia de la fama. Aunque, como también he escrito, el curso de algunos conceptos es que pervivan por encima de la vida de sus autores. Hasta que llega un momento en que otros autores descubren el origen de esos conceptos y palabras. Ahora mismo estamos asistiendo al éxito de algunos libros que revelan de dónde proceden frases hechas y nombres de muchas cosas. Estos libros suscitan la admiración y la sorpresa, que tanto favorecen la Filosofía.

Felicísimo Valbuena