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Entre alfileres

Pulseras a la carta. Cómo crear la tuya

Abril 28, 2014

A estas alturas de la primavera o tienes un hijo, o un hijo de un amigo,  o un hijo de un conocido que te haga o venda las pulseras de moda o estas, como dirían Mudler y Scully, en otro mundo aunque todas las mañanas te despiertes en este.

Las pulseras tendencia estrella de esta temporada, el “musthave” del momento, son la manera más barata de los últimos tiempos para decorar tu muñeca ya sea con los colores de tu equipo de futbol, de tu bandera o con lo que más te pega con tu look diario.  

Diseña tu propia pulsera

Además, son ideales para este momento “do it yourself” que estamos viviendo. Necesitas dos dedos, el índice y el corazón (o dos lapiceros si eres algo torpe), un gancho, las gomitas y el cierre. Tu destreza hará que luzcas la mejor pulsera, única, tuya, del momento.

La técnica es sencilla: la primera gomita en forma de ocho en los dos dedos y la de encima normal, abierta. Una vez colocadas ambas la primera, la que tenía forma de ocho, se saca de ambos dedos. Otra gomita, y en esta ocasión, la segunda que pusimos, se vuelve a llevar al centro, y así sucesivamente hasta que consigues el tamaño necesario. La colocas en los ganchos y a lucir tu creación. En definitiva solo hay que seguir las reglas del macramé.

Las “gomamanía” se puede complicar un montón pero, ¿para qué? Está bien. Si te gusta complicarte la vida, la existencia o las pulseritas de moda busca en los tutoriales de internet y enseña las nuevas en forma de flor, cruz, espiga, con cabeza de serpiente o con avalorios. Tanta historia solo te llevará a demostrar que eres el hortera del barrio. Disfrutas de las de dos gomitas y tenlas a pares en tu cajón de pulseras.

300 gomitas por menos de un euro

Nos da igual que sean un invento de un malayo que solo pretendía llevar a su hija a la universidad o de un ingeniero norteamericano de Nissan, la cosa es que por 90 céntimos tendrás tantas  pulseras como necesites. Hay tantas pulseras como personas o pueden ser brillantes, dobles, de colores, transparentes.

Entre gusto, ya se sabe, no hay disgusto. Se necesitan entorno a 20, en cada bolsita entran 300, para hacerlas tan complejas como te permita tu destreza.

En solo 4 meses en España se han vendido medio millón de unidades. En Estados Unidos, en cuatro años, más de 3 millones. En este país se han terminado prohibiendo en los colegios por motivos de distracción. Las guerras de patentes están a la orden del día, al igual que los plagios que no cumplen con las normas del etiquetado.

La fiebre es tal, que de pulseras se ha pasado a hacer anillos, collares o colgantes, diademas y pendientes. Los niños más espabilados las venden en las puertas de los colegios o en los parques que frecuentan al módico precio de 20 céntimos y de ahí en adelante, dependiendo de su mente empresarial.

Hasta el Príncipe Felipe ha sucumbido a la moda de las pulseritas y hemos visto su muñeca, al igual que la de la mujer del hijo de Carlos de Inglaterra, con varias pulseras de gomitas entrelazadas. ¡Do it yourself!

Garbo