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¡Qué fuerte!

Presas del sexo

Abril 25, 2013

España es un país de puteros. Sí, lo es. Ahí están los datos y ahí están los clubs. Es una realidad. La ley de la oferta y la demanda. Si hay demanda tiene que haber oferta y si hay oferta es porque hay demanda. La prostitución se ejerce en pisos, clubs, en la calle, en el campo o en polígonos. Y hay prostitutas para todos los gustos, de todos los países y de todas las edades. Por desgracia, la prostitución no es una práctica deseada por quién la realiza en la mayoría de los casos porque, si así fuera, allá cada uno con su cuerpo y sus gustos, pero no es el caso. Tanto es así que España es el segundo país con más casos detectados de explotación sexual de la Unión Europea, sólo por detrás de Italia. Increíble, ¿verdad? Pues así es. ¡El segundo país! Esto significa que existe un tráfico de mujeres que son obligadas y que se hace contra su voluntad. Es un negocio ilegal porque no está legalizado, porque se hace contra la voluntad de esas mujeres que son víctimas de las mafias, porque se trafica con ellas, porque según el artículo 15 de la Constitución, las personas tenemos derecho a la integridad física y moral y esta práctica atenta contra esa integridad.

Negocio millonario

A pesar de todo esto, los datos asustan y mucho. Este negocio ilegal mueve cinco millones de euros al día en España. ¡Sí, sí, cinco millones al día! Esta barbaridad de dinero es lo que se paga porque algunas mujeres pierdan su libertad y su dignidad por culpa de hombres dispuestos a pagar por esto, para sentirse bien, para hacer realidad sus fantasías sexuales, para sacar su lado más canalla, para sentirse superior, para fardar, etc. Más de 12.000 víctimas de redes de prostitución en España. Los principales países de origen de las afectadas son Brasil, Rumanía, Paraguay, Nigeria y China. Los detenidos, sin embargo, son mayoritariamente hombres españoles, seguidos por rumanos y chinos. Los datos a nivel europeo son también escalofriantes: 2.500 millones de euros anuales. A nivel mundial la cantidad es todavía más desorbitada: 38 mil millones de euros al año. Claramente, el sexo es un gran negocio, más que el sexo, la trata de personas relacionada con el sexo que ocupa un 84% de los casos de trata.

Niñas vendidas por sus propias familias, mujeres engañadas por falsas promesas de empleo, familias amenazadas, deudas que pagar. Atrapadas en un burdel de carretera, en un salón de masaje, en pisos, casas privadas o en la calle. Amenazadas de muerte si no cumplen las reglas. Muchas sufren violencia antes de llegar a su destino, son drogadas y violadas antes de obligarlas a ejercer. Una vez aquí en España, este país de doble moral, que pone el grito en el cielo ante esta práctica, los hombres pagan cinco millones de euros al día por acostarse con ellas. Asqueroso, repugnante y vergonzoso. ¿Denunciar? Imposible. Muchas no se fían de la protección ni de la ayuda ofrecida ni tampoco de la seguridad de sus familias en el país de origen. Aun así, la Policía ha habilitado un teléfono gratuito (900 10 50 90) y un correo electrónico (trata@policia.es) para que las víctimas y los ciudadanos denuncien anónimamente este delito. Con todos estos datos, sobran más palabras y adjetivos. Ayudémoslas.

Rosana Güiza Alcaide