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¡Qué fuerte!

Preguntas sin respuesta

Marzo 4, 2011

¿Dónde vamos a llegar? ¿Qué nos depara el futuro? Para Zapatero todo tiene visos de recuperación pero, ¿cuántas veces hemos oído lo mismo y todavía no llega el momento? No paro de preguntarme todo esto después de saber los últimos datos del paro, de ver como empresas van anunciando sus expedientes de regulación de empleo unas tras otras o de ver como hay gente que se inventa cualquier método para ahorrar en las cosas simples de la vida como el simple hecho de poner una lavadora.

Mientras, los que mandan toman medidas inútiles para el resto de la población. Prohibiciones absurdas que no sirven para nada ni nos solucionan los problemas del día a día; al contrario, nos entorpecen y complican más, si cabe, nuestra vida cotidiana.

Prohibir por prohibir

Prohibir por prohibir. Pero no se preocupan de lo que de verdad importa; solucionar esta crisis, intentar salir de ella dignamente y sin perjudicar al ciudadano, poner soluciones para que el paro deje de subir y las empresas dejen de echar a gente. Deberían, en lugar de limitar la velocidad, por ejemplo, impedir que suba la luz, el gas, el transporte público y todos los impuestos que subieron este año. Deberían ahorrar el dinero de unas pegatinas inútiles para cambiar un número en las señales de circulación e invertir ese dinero en comprar más carburante si el problema es que falta.

Claro que, si hacen eso, entonces, no pueden recaudar con las multas. Hay cosas que hay que pensarlas antes de hacerlas. Lo de las farolas en autovías era de perogrullo. ¿Quién no se ha preguntado alguna vez para qué sirven tantas farolas, una cada cinco o diez metros, ahí, bien pegaditas? Entre farola y farola sobran al menos dos, pero, claro, siempre hay algún listo que se lo lleva calentito.

Bombillas fantasmas

Y ya que estamos con la luz, ¿qué me dicen de las bombillas de bajo consumo que iba a regalar el Ministerio de Industria para ahorrar? Yo todavía estoy esperando la bombilla en mi casa con los brazos abiertos, pero no llega y, de todo mi entorno, que no es pequeño, ¡tampoco la ha recibido nadie! Puestos políticos en comunidades, provincias y a nivel nacional que no sirven para nada. Gastos que pagamos todos y de los que se benefician sólo ellos. ¿Cuántas obras absurdas se han hecho en España por tener que gastar un dinero obligatoriamente y justificarlo? ¡Cuánto daño ha hecho el dichoso plan E! De verdad, es increíble que no haya habido nadie capaz de frenar todo esto antes y evitar llegar a esta situación tan lamentable. Ahora habrá que esperar al segundo semestre de 2011 para que la economía española genere empleo: “cada mes que pase, la situación de confianza irá incrementándose para llegar a 2012, cuando la recuperación será algo sentido y vivido por la sociedad española”.

Esto ha soltado Zapatero y se ha quedado tan ancho, aunque mire los datos del paro que hacen justo todo lo contrario cada mes que pasa. Se cree nuestro Presidente que nos importa mucho a los españoles su viaje a Túnez y el apoyo a la nueva democracia: “Estaremos al frente de la democracia en el mundo árabe”, dice. Pues van apañados como nos tomen como ejemplo.

Vergüenza ajena

Sinceramente, aquí las cosas no están para tirar cohetes y este hombre se pone a repartir y dar consejos a los demás cuando debería preocuparse por nuestros problemas antes que de los problemas de otros. De tantos jubilados que cobran 400 euros con los que no se puede vivir, de tantos autónomos que trabajan 16 horas al día para tener un sueldo justo, que no digno, de tantos empresarios que están cerrando sus negocios, de tantos españoles que se están quedando en la calle.

En definitiva, no es de extrañar que algunos compañeros de partido sientan vergüenza y hayan decidido omitir las siglas del PSOE en sus vídeos de precampaña electoral. Y encima, para colmo, tenemos que aguantar como Pepe Blanco nos llama “friáis y anarcoides” a todos los que no estamos de acuerdo con las medidas tomadas. Jamás un Gobierno hizo tanto daño, fue tan perjudicial y ha causado tanto desperfectos en una sociedad como este.

Por cierto, también me pregunto si debería sustituir en este artículo el nombre de Zapatero por el de Rubalcaba.

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com