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No me moverán

¿Por fin pagar el IVA cuando se cobre?

Febrero 25, 2013

En febrero de 2010, cuando ni siquiera estaba en el programa electoral del PP, ya pedimos en Extraconfidencial.com que se pagase el IVA cuando se cobrase, no cuando se facturase. Técnicamente en contabilidad eso se llama: pasar del criterio de devengo al de caja; es decir, pasar de considerar que la operación se realiza cuando se materializa en una factura (criterio de devengo), a pensar que termina cuando el dinero entra en la caja; cuando se ha cobrado (criterio de caja).

La razón es de justicia. Con la actual normativa la empresa o el autónomo están financiando el IVA al Estado. Si tardan en cobrar, por ejemplo más de 90 días, habrán pagado ese impuesto muchos días antes de que reciban el dinero. Pero, además, si la factura se convierte en fallida, para conseguir la devolución del IVA ingresado por adelantado, hay que demostrar que es incobrable. Para ello hay que ir al Juzgado y gastar dinero en un proceso que puede implicar mayor coste que el IVA a recobrar. Por eso, en muchos casos, especialmente entre los pequeños y medianos empresarios y los autónomos, el IVA adelantado injustamente no se recobra, aunque la factura acabe en la papelera por incobrable. Mucho más en épocas como la actual en que la morosidad y la insolvencia se disparan.

¿Es suficiente el avance propuesto?

Hay otra razón para que se cambie la actual normativa. Empujado por la demanda social y los colectivos de autónomos, el PP puso en su programa electoral que PYMES y autónomos pagarían el IVA cuando lo cobrasen. Es una promesa que el Gobierno debe cumplir. Por eso,  en el debate del Estado de la Nación de la semana pasada, Rajoy anunció que en el 2014 PYMES y autónomos que facturen menos de dos millones de euros podrán abonar el IVA cuando cobren las facturas.

Es un avance ¿Suficiente? Hay dudas ¿Por qué? Primero, porque crea una barrera artificial con la cifra de ventas de dos millones ¿Por qué puede pagar el IVA al cobrar una empresa de 1.999.999 euros de ventas y no una que gira 2.000.001 euros? ¿Cómo está segura una compañía que el año pasado estuvo cerca de esas cifras que este año no la sobrepasará? Para evitar reclamaciones posteriores, PYMES y autónomos tendrán que conseguir una autorización de Hacienda para aplicar el criterio de caja. Otro papeleo más. Habrá que esperar a ver cómo se regula.

Una buena noticia, pero incompleta

Segundo, hay dudas de su aplicación por el retraso de su vigencia al año 2014. Probablemente será para preparar el proceso en Hacienda. Como se ha visto, no es un tema sencillo, ni técnica, ni jurídicamente. Además, durante los meses de la transición de un sistema al otro el estado ingresará menos. De golpe un montón de PYMES y autónomos dejarán de pagar esperando a cobrar sus facturas. Al aplazar esos ingresos se reducirá temporalmente La recaudación por IVA el año de aplicación de la nueva normativa. Cómo 2013 será difícil en materia de déficit público y el Estado procurará ingresar hasta el último euro se retrasa todo a 2014. Así que hay razones para aplazar un año más la aplicación del criterio de caja y que estos colectivos de empresarios pequeños y medianos paguen su IVA al cobrar, no al facturar ¿Lo ejecutará el Gobierno entonces o se verá obligado a retrasarlo otra vez por necesidades financieras?

En consecuencia, es una buena noticia, pero no completa. Habrá que esperar para ver cómo se articula definitivamente la nueva normativa. Aún queda tiempo para rectificar y ampliarla. Dependerá de ello que la promesa del PP se cumpla o que haya sido sólo un señuelo para lucirse en el primer debate del Estado de la Nación de Mariano Rajoy.    

J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE. Director del Executive MBA, Madrid.