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El mayordomo

Por fin le llegó la primavera a nuestro armario

Abril 25, 2010

Ya es hora de sacar del armario nuestros vaqueros de color, nuestros polos y jerséis de punto y nuestros mocasines italianos preferidos.


Por fin parece que llega esa primavera tan ansiada. Un invierno tan largo como este se ha visto reflejado aparte de en el carácter de todos nosotros también en nuestra forma de vestir. Las lluvias casi permanentes que nos han acompañado durante varios meses han hecho que los colores oscuros hayan sido los protagonistas y que cierta tristeza se haya apoderado tanto de nuestro atuendo como de sus colores.

Si los termómetros no nos vuelven a sorprender parece que finalmente hemos entrado en una nueva estación y que por fin podemos sacar de nuestro armario esos pantalones, chaquetas y complementos que hasta ahora solo mirábamos de reojo con deseo de pasarlos al vestidor principal.

Siempre he mantenido que la vestimenta debe ir acorde con la estación del año en que nos encontremos. Si la primavera se caracteriza por un amplio abanico de colores y por una alegría especial, también nuestro atuendo debería rebosar el mismo júbilo y colorido.

Hasta ahora nuestra ropa se ha caracterizado por su seriedad y por colores cercanos a los azules marinos y grises marengos. Dicha formalidad se ha hecho patente tanto en los trajes como en complementos como las corbatas, los zapatos o los calcetines. La primavera, por el contrario, nos invita, además de por optar por telas y compuestos más ligeros, a escoger calcetines de colores vivos, chaquetas de sport de lino y de colores alegres, pantalones alejados de los típicos colores de invierno, zapatos sin cordones, llamativos pañuelos de bolsillo etc.

A punto de abrir las terrazas más chic de las principales ciudades de España, esta semana nos adentramos en esa vestimenta que nos permitirá disfrutar de las frescas noches que se avecinan y dejaremos para otro capítulo la ropa formal y complementos que nos deben seguir acompañando hasta que se vaya la luz solar.

Los zapatos; nuevamente la prenda principal

Como ya hemos apuntado en diferentes ocasiones todo buen conjunto debe empezar por los zapatos. Si hasta ahora hemos optado por zapatos de suela de cuero y en su gran mayoría contaban con cordones y eran de colores oscuros, ahora nos deberemos olvidar de ellos y decantarnos por zapatos de suelas finas, de construcción más flexible, carentes de cordones y de color o, al menos, con algún adorno coloreado.

La oferta de zapatos de verano es cada día más extensa. Si hasta hace no muchos años nuestras opciones se limitaban a poder escoger entre los escasos modelos de náuticos que llegaban a nuestras tiendas, hoy la oferta es mucho más extensa. Los mocasines tipo Tods, Gucci o Car shoe, con su enorme oferta de colores y terminaciones han desbancado a los aburridos marrones Timberland o Sebago.

Los calcetines

Los calcetines ya no resultan imprescindibles. Los mocasines, los náuticos e incluso las s

lippers cobran una especial belleza cuando se visten sin calcetines ya que es cuando se muestran en todo su esplendor. No obstante, de optar por calcetines lo haremos por aquellos con colores vivos y que posean el color de alguna otra prenda. Lo que nunca haremos será combinar estos zapatos con calcetines negros. Si los calcetines negros casi nunca son adecuados, con zapatos de verano están totalmente prohibidos. Pocas cosas hay menos estéticas que vestir unos náuticos con calcetines negros.

Los pantalones

Deberemos olvidarnos de los clásicos chinos de colores oscuros o caqui. Igualmente, los típicos vaqueros azules deberán ser ya guardados en nuestro armario a espera de la llegada nuevamente del otoño. Su espacio lo ocuparán vaqueros y chinos de colores alegres como el rojo, el verde oliva o el púrpura. Los vaqueros blancos en primavera son otra opción siempre acertada además de ser muy fáciles de combinar.

Si bien el talle de los pantalones tipo chinos sigue siendo relativamente amplio debido a su uso más formal, si optamos por vaqueros deberemos buscar una hechura más ajustada y su bajo debería tocar mínimamente el zapato. La boca estrecha de los vaqueros más actuales acentúa el carácter del zapato de verano al exponerlo en mayor medida; de ahí que una mala elección del zapato pueda arruinar todo nuestro conjunto.

La gran variedad que encontramos hoy de cinturones nos ayudará a conseguir un look casual e imprimirle un toque de estilo a nuestra imagen. Hoy ya no es necesario hacer un gran desembolso para contar con un completo juego de cinturones.

El polo, la camisa, el jersey, la chaqueta…

A la hora de escoger la camisa, este clima benévolo nos permite elegir desde polos de manga corta, manga larga o camisas. Nuevamente, las prendas de colores alegres o aquellas que mezclan varios de ellos son opciones muy interesantes.

Debido a que todavía refresca por las noches, un elegante jersey de punto y de cuello de pico debe siempre acompañar a nuestro conjunto. Una vez escogido nuestro pantalón elegiremos el color de nuestro jersey. Colores como el amarillo, el pistacho o el rosa son opciones acertadas.

Si somos de los que preferimos una americana al jersey de cuello (la combinación de ambas prendas parece carecer de sentido en estas épocas de más calor), tenemos también múltiples opciones. Un azul cielo, un verde pistacho, un rojo pálido son siempre una buena elección. Si no queremos arriesgar, hay pocas combinaciones más elegantes que unos vaqueros blancos con una chaqueta azul marino y unos mocasines tipo Gucci sin calcetines. 

De decantarnos por una chaqueta deberemos acompañarla del obligado pañuelo de bolsillo de dibujo y colores más alegres que los acostumbrados a vestir en invierno.

Otros complementos como unas gafas de sol o un divertido reloj de plástico terminarán de completar nuestro atuendo más sport para esta temporada.

Si todavía no hemos hecho el cambio de armarios hagámoslo cuanto antes e imprimamos un toque de alegría a nuestro atuendo acorde a la temporada que ya por fin empieza.

Jeeves

elmayordomo@extraconfidencial.com