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¡Qué fuerte!

Política pornográfica

Mayo 13, 2011

El terremoto de Lorca ha hecho temblar la actualidad de tal manera que, lo más grave se ha convertido en una nimiedad comparado con el dolor y la pena de las víctimas, con los daños y con lo que supone que, cuando las cosas van mal y parece que no pueden ir peor, la vida te sorprende con desgracias como esta que hacen que tiremos la toalla y desistamos de esperanza alguna. Entre tanto escombro informativo, hubo una noticia ayer que pasó desapercibida, cosa normal dadas las circunstancias.

Educación sexual con revistas pornográficas

Resulta que, la Junta de Andalucía, ha ideado un programa de educación sexual para adolescentes entre 13 y 16 años en el que se recomienda, entre otras cosas, analizar revistas pornográficas. Esto forma parte de unas actividades en las que, los alumnos, además, deben saber situar el lugar exacto del clítoris y comentar en un ejercicio de redacción qué sienten cuando se masturban. La gentuza a la que se le ha ocurrido esta barbaridad no debe tener otra cosa mejor que hacer y seguro que están muy orgullosos de haber parido esta parida de idea, trabajo o como quieran llamarlo. O puede que tengan una vida sexual frustrante y quieran enterarse y dirigir la de los demás, puede ser. La verdad es que los gobernantes andaluces tienen motivos más que suficientes para sacar cualquier cosa que tape el tema de los ERE, pero ya podían haberse inventado otra que escandalizase menos, fuese menos desafortunada y que no demostrara tan claramente la falta de inteligencia de algunos.

Muchas otras cosas por aprender

Andaluces, a la cola de casi todo en España, gobernados bajo una dictadura durante toda la democracia, que no miran más que un ideal político que, a veces, ni si quiera entienden, en lugar de los hechos y los resultados, se enfrentan ahora a tener que comprar a sus hijos revistas pornográficas para que las analicen. Es de risa, alucinante e increíble. Con la de cosas que tiene Andalucía por aprender, corregir y evolucionar y nuestros políticos se preocupan de la educación sexual de los niños. No puedo creer que no haya nadie sensato entre todos ellos, con dos dedos de frente y un poquito de coherencia capaz de frenar tal despropósito, de parar esta locura absurda.

Lo primero, porque es una intromisión en la intimidad de los adolescentes ya que se les obliga a contar lo que hacen o dejan de hacer sexualmente. Lo segundo, porque ni esa generación que ha creado este curso ni las posteriores ni las anteriores, hemos necesitado de la explicación de nada ni nadie para saber que es el sexo y cómo se hace, porque a estas alturas todo el mundo sabe que los niños no vienen de París ni los trae una cigüeña. Y lo tercero porque hay miles de cosas que arreglar en Andalucía antes que ponerse a dirigir cuándo, cómo y con quién tenemos que acostarnos.

A pulso se están ganando los socialistas andaluces las elecciones. Una metedura de pata tras otra y como si no pasara nada. Pues eso, padres de Andalucía, vayan rascándose el bolsillo porque, en medio de toda esta crisis, tienen que guardar un poquito para las revistas porno de sus hijos, además de lo que llevan ya gastado en pagar a tanto gandul y geta metido en el tema ERE andaluz. Ellos y su política si que deberían estar catalogados de pornográficos.


Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com