Menú Portada
A renglón seguido

“Picos” y “gigas”: de Contador a Garzón

Febrero 19, 2012

En la actualidad vivimos rodeados de siglas y acrónimos, que nos enriquecen y a la vez confunden, floreciendo como hongos para -en principio-, simplificarnos la vida y ayudarnos a retener e identificar con mayor rapidez y facilidad un gran número de organismos, entidades y empresas. Algunos con mayor o menor eufonía y envueltos, en su caso, en anagramas y/o logotipos de una calidad creativa realmente sorprendente.

Un buen puñado nos resulta tan próximo como: FMI, USA, BCE. y UE. Otro nos es más familiar -muy a nuestro pesar-, dada la precaria situación de miles de familias; por ejemplo: RAI y ASNEF, las más importantes listas de impagados que manejan las entidades financieras y que reflejan en sus radiografías económicas las anemias de nuestros bolsillos, dejando a la vista la osamenta de nuestras deudas.

Durante los últimos días dos conciudadanos de relumbrón y prestigio se han visto señalados, suspendidos e inhabilitados temporalmente para la práctica y el ejercicio de sus respectivas actividades profesionales, pasando a engordar la ya muy obesa estadística del desempleo, que goza de un sobrepeso muy serio: fácil de ser diagnosticado, pero difícil de ser tratado por los bisoños facultativos de la poco nutritiva política.

De TAD al TS

Dicha situación ha sido propiciada por el TAS (TAD para los amigos), y el TS, respectivamente, contra los interesados: Alberto Contador y Baltasar Garzón. El deportista madrileño nacido en Pinto, ”se las pintaba sólo” hasta hace poco (véase su curriculum pedalis), si bien se encontraba en los últimos tiempos -no de contrarreloj-, entre su población natal y Valdemoro, a la espera de cierta decisión que ha terminado, por cierto, apeándole por un tiempo de su sillín favorito, el de la bicicleta.

Desde el día 6 del presente mes a buen seguro que el otrora ganador del Tour, Giro y Vuelta enfundado en maillot jaune, maglia rosa y jersey amarillo, no olvidará a buen seguro los acrónimos del TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo), -no confundir con el yunque de platero-, del AMA (Agencia Mundial Antidopaje), –no confundir con la marca de cacao a la taza-, y de la UCI (Unión Ciclista Internacional) -no confundir con el área médico-clínica-.

50 “pico-gramos” de clembuterol

La razón obedece a que estos dos últimos organismos llevaron ante el primero al ciclista para recabar una sanción por un posible dopaje con clembuterol, sustancia prohibida por el reglamento deportivo ciclista al ser un broncodilatador que ha desatado la bronca en el entorno del pinteño (prensa deportiva, compañeros y determinado público en particular). Dicha sustancia, que aumenta la potencia y reduce la fatiga, “no puede ser generada de forma endógena por el cuerpo”, por lo que su origen es externo y tiene la consideración de “suplemento alimenticio contaminado”. Las pruebas de analítica se practicaron en el único laboratorio del universo médico-químico mundial capaz de detectarlo, y la cantidad hallada fue de 50 “pico-gramos” por mililitro (0,000,000,000,050) lo que convierte en campeón “al más pintado” de los mortales. ¿O no?

A pesar de lo curioso del prefijo pico -se recoge en el SIM (Sistema Internacional de Medidas)-, dicha sustancia no ha sido transfundida por vía intravenosa. Las instalaciones del laboratorio fiscalizador se encuentran en Colonia (Alemania) y la sanción de dos años destila un aroma de sobre escarmiento, toda vez que es la máxima aplicable e inversamente proporcional a la cantidad encontrada en el organismo en un control rutinario llevado a cabo durante el transcurso del Tour del 2010. Aparejada, se solicita por parte de la UCI una multa del 70% de su masa salarial que ronda los 4,5 millones de euros, cuestión ésta que está por dilucidarse.

El ventilador de la persecución

Curiosamente los días 7 y 8 de febrero –siguientes al comunicado oficial del castigo-, la Gendarmería francesa ha entrado en el domicilio de la ciclista gala más laureada de todos los tiempos Jeannie Longo, ante la sospecha de la posible comisión de un delito, en la persona de su marido,  por tenencia y tráfico de sustancias prohibidas. Asimismo, el TAD suspende por dos años -¿les suena?-, al ciclista germano Jan Ullrich por dopaje. Se puede desprender de lo anterior que las autoridades policiales y deportivas han puesto en marcha el ventilador de la persecución -no “en carretera”- y potencial castigo indiscriminado sobre el ciclismo, para dar un nuevo aire a este deporte. También cabe pensar que puede ser una actitud salomónica para que no parezca un duro y exclusivo acoso al ciclismo español.

Por otra parte, resulta un tanto chirriante, permitir a un confeso consumidor de ´´apoyos exógenos´´-“EPO” (eritropoietina)-, como Bjarne Riis, dirigir un equipo de rodadores estivales y de entretiempo, no obstante lo hiciera público cuando ya había prescrito su estafadora y fraudulenta actitud deportiva que le aupó a lo más alto del pódium en la Ciudad de la Luz, en el año 1996.

Con el cullote al aire

Desconocemos si Contador se avituallará letradamente para acudir a piñón fijo a la Justicia Ordinaria, dado que con el laudo del TAS, además de  desposeerle  del triunfo  del Tour del 2010 y el Giro del 2011, se ha quedado en cuadro con un pinchazo que pone freno a su carrera hasta el 5 de agosto -descontado ya el tiempo transcurrido de cumplimiento de la suspensión-, de  este año, dejándole con el culotte al aire.

No nos consta que Popeye el “Sailor” pasara control antidopaje en el ejercicio del patroneo como único marinero a bordo de su embarcación de recreo; las espinacas, al parecer, no figuran en el listado de prohibiciones para el consumo  de la animación televisiva, ni le son aplicables las normas, para su fortuna, establecidas por los anteriores estamentos deportivos, por más que dichos vegetales multipliquen sensible y palmariamente sus posibilidades físicas, con el “giga-rendimiento” extra que le procuran, para combatir el mal en la  ficción. ¡Ah! y además “se lo pasa pipa” fumando.

Paco de Domingo