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Otras opiniones

Pepe Navarro: El Faraón y sus concubinas

Febrero 15, 2010

Hace meses, por no decir años, que el periodista Pepe Navarro está siendo acribillado en esos programas mal llamados del corazón por aquellas que se definen así mismas como ex amantes, ex novias y ex mujeres del periodista.
Me gustaría mucho saber cómo las define Pepe, pero casi estoy segura que los dos las denominaríamos igual, porque cada uno se define por sus propios actos y poco respeto se puede tener a quien no es merecedor del mismo. Vista la sucesión de mujeres que en las últimas semanas pasan por todas las cadenas de televisión para hablar de sus romances con Pepe casi me atrevo a tildarle de Faraón y a ellas de concubinas.
Resulta patético, desvergonzado e insultante que Ivonne Reyes y unas cuantas deslenguadas se dediquen después de diez años a comerciar con sus embarazos, abortos e hijos de padre aún desconocido.
Que encima la venezolana impute a Pepe un delito contra la intimidad de las personas insinuando que la vigilaba con micrófonos es una gravísima calumnia que deberá demostrar fehacientemente en los Juzgados, caso de que Pepe se querelle contra ella. Tengo que recordar a Ivonne que poco antes de quedarse embarazada, anunció su boda con el empresario catalán Javier Buchal que yo misma le presenté -y que por aquel entonces estaba radiante y feliz. ¿Dónde estaba Pepe por aquel entonces si ella era su novia oficial y donde estaban los micrófonos y los mafiosos?
Más asqueroso es, que la gran esposa real del Faraón, con quien compartió 17 años y con quien tuvo dos hijos,  Eva Zaldivar, se haya vendido por un puñado de monedas. ¿Cómo puede esta señora salir al ruedo para manifestar que su hija llegó “muy tocada” a casa cuando su padre contestó a unos periodistas para que le dejasen en paz y, en cambio, ella se atreva a tildarle de infiel, prepotente y machista sabiendo que esa misma hija estará viendo la televisión o se lo recordarán en el cole?
La única conclusión a la que puedo llegar es que por la pasta vale todo y que los hijos se convierten en un objeto canjeable que parece no importar a nadie en este sucio negocio de las audiencias.

La familia, por encima de todo

Me parece terrible que los asuntos de cama se mezclen con los hijos, pues ya estamos hablando de la Familia como institución social que nos afecta a todos. LA ONU, en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948, consagra la Familia como la célula fundamental de la sociedad.
El Papa Juan Pablo II afirmó que una sociedad sin Familia acabaría suicidándose.
En estos momentos en qué todos nos preocupamos por la crisis económica y sus consecuencias, escaso tiempo dedicamos a reflexionar sobre el valor de la Familia, sin darnos cuenta que sin la Familia todo se va al garete. El papel fundamental de los padres es educar a los hijos, protegerles e inculcarles el valor de la seguridad, del cariño y del respeto.
¿Qué clase de madres son éstas que se dedican a subastar sus vidas y las de sus hijos en estos circos mediáticos?
Soy abogada y amiga de algunas madres e hijos que luchan por su derecho a un reconocimiento de paternidad. Algunos son hijos de padres mucho más famosos o importantes que Pepe Navarro y no se dedican a cacarearlo como gallinas desplumadas. Desde mi posición, estoy completamente a favor de que se luche por cualquier derecho que la Ley reconozca, pero no puedo estar de acuerdo a que algunas lo hagan como un instrumento al servicio del dinero importándoles muy poco el impacto que sus actos puedan tener sobre la Familia y, en concreto, sobre niños que son menores de edad.

El derecho a la intimidad personal y familiar

El artículo 18 de nuestra Constitución garantiza el derecho a la intimidad personal y familiar.
¿Es lícito, por tanto, desde el plano constitucional, que la Señora Eva Zaldivar nos tenga que contar a todos los españoles que “hizo a su hijo pequeño en un velero” y que si practicaba sus actos sexuales tantas o cuántas veces diarias?
Pepe Navarro jamás ha hablado de su vida familiar ni de su vida íntima, por lo que entiendo que está en todo su derecho de solicitar medidas cautelares contra todos estos programas que de forma continúa atentan contra su vida personal y familiar. No podemos ser tan cínicos de revestir de libertad una tropelía como la que supone la violación flagrante de un derecho fundamental tan importante como es la intimidad familiar. La Justicia no puede continuar siendo tan laxa a la hora de proteger estos derechos, por eso hacen falta sentencias ejemplarizantes que azoten a estos programas a fin de que la difamación y la calumnia deje de ser un negocio rentable.
He tenido el honor de conocer a Pepe Navarro en una reunión de amigos organizada por mi querida amiga Marilé Zaera el pasado verano. No puedo tener más que palabras generosas para un señor al que recuerdo contando anécdotas de sus hijos y el cariño y el respeto profundo que nos transmitía a todos los presentes cuando hablaba de su mujer Lorena.
Unas dirimen en los Juzgados la presunta paternidad del periodista, otras provocan juicios paralelos en programas mediocres. Ellas precisamente que no son ejemplo de nada. Debería existir el derecho a revocar la maternidad para éstas que no pasan el examen ni con un aprobado por los pelos…


Teresa Bueyes