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¡Qué fuerte!

Pepe, hay un refrán que dice…

Noviembre 4, 2011

Hay un refrán que dice que “para reprender no hay que tener vicios”. Sin duda, este no se lo enseñaron a José Blanco. Después de toda la lata que dio con el caso Gürtel y con Camps, ahora tiene que meterse “el rabo entre las piernas”, “la lengua en el culo” y agachar la cabeza porque parece que lo que a él se le avecina es mucho más gordo que aceptar cuatro trajes de regalo, todavía sin probar, por cierto.

La “Operación Campeón” en la que, presuntamente, una serie de empresas gallegas recibían subvenciones públicas de manera ilegal y en la que a los implicados en la trama se les imputan diversos delitos de fraude en subvenciones públicas, falsedad documental, alzamiento de bienes, blanqueo de capitales y fraude fiscal, es mucho más seria de lo que al principio parecía. El empresario cabecilla de la trama, Doribo, implicó a Blanco en el caso, contó el encuentro en una gasolinera, el supuesto dinero que le dio por dicho encuentro, los supuestos favores que iba a hacerle para beneficiar a su empresa, etc. Blanco admitió la reunión en dicha gasolinera pero negó todo lo demás. Por todo esto ya tenía que haber dimitido. Porque está implicado en un caso de corrupción y, lo que tanto exigió sin piedad y sin tener en cuenta la presunción de inocencia para otros, tendría ahora que aplicárselo así mismo y dimitir, “predicar con el ejemplo”, “hacer lo que vieres allá donde fueres” o cualquier otro refrán que venga al pelo, como el de “a todo cerdo le llega su San Martín”. Este también le va bastante a un señor que ha criticado con malicia las actuaciones de unos y otros y ahora ve como le llega su turno; “cuando las barbas de tu vecino veas cortar…” Las acusaciones contra el Ministro de Fomento pasan al Tribunal Supremo. ¿Qué más motivos y opciones tienen que darse para su dimisión?

Esto de los políticos es un asco. “El poder corrompe”, y tanto. “El que no corre vuela” y aquí todos intentan pillar cacho como sea. Los ayuntamientos endeudados hasta las cejas, el último en saberse, el de Alcorcón, con más de 600 millones de euros. El despilfarro traducido en cosas absurdas como gastos en dietas de viaje que ascienden a 30 mil euros. En total, el ex alcalde y su equipo de gobierno debieron dar once veces la vuelta al mundo en cantidad de kilómetros recorridos a cuenta de los habitantes de Alcorcón, que es a lo que corresponde la cantidad en dietas. ¿Saben cuánto se gastaron en el disparo de confeti para el pregón de las fiestas patronales de 2010? 2.950 euros. El confeti era de oro, mínimo. Y un par de mesas de billar que andan por ahí que eran imprescindibles para el ayuntamiento, por supuesto.

En estos casos es inevitable pensar en los cinco millones de parados que, cada mañana, cuando se levantan, leen estas noticias en el periódico gratuito, a través de Internet o prestado en una cafetería, porque no lo pueden comprar. La indignación y la impotencia que deben sentir al ver como unos se forran a costa de otros y exprimen la gallina de los huevos con el dinero de los demás debe ser inexplicable. Pero ya se sabe que “a falta de pan, buenas son tortas”, así que habrá que “poner al mal tiempo buena cara” y “poner grandes remedios para los grandes males” porque “el que no se conforma es porque no quiere”.

Rosana Güiza

rguiza@extraconfidencial.com