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Mi Tribuna

Pedro y Pablo, los “picapiedra” de la política española

Enero 25, 2016
sanchez iglesias

Pablo, uno de los inolvidables personajes de la serie ‘Los picapiedra’, llama a la puerta de manera insistente pero Vilma no le abre. ¿Cuántas veces hemos visto esta escena? Aquella serie de animación nos traslada a estos tiempos convulsos con dos nombres protagonizando el momento político actual. Es martes y en Madrid se celebra un evento donde Pedro Sánchez es el indudable protagonista por mucho que se empeñe en dejar ese papel a un alcalde socialista que, en Valladolid, ha conseguido gobernar con una confluencia de fuerzas de izquierdas que sumaron la mayoría ante la insuficiente victoria del Partido Popular en un pacto entre perdedores. El ejemplo es válido para el escenario nacional y la expectación es máxima. A Pedro Sánchez le acompañan César Luena, y Antonio Hernando, y José Borrell y Cristina Narbona y muchos nombres más de un PSOE que entiende la importancia esencial de un contexto ideal para asumir la confección del nuevo Gobierno de España.

Es martes, en el Ritz, y Pedro Sánchez en su intervención marca pautas. Está absolutamente crecido, soportando sin grandes sofocos externos la indiscutible convulsión interna que se cuece en su partido con la postura definida de los barones que no comparten ni contemplan el supuesto pacto con Podemos y ese traspaso de lo que ellos denominan líneas rojas. Pero sabe que tiene muchas posibilidades y así se lo hace saber a los periodistas más afines que le preguntan por la situación. Está en su salsa.

Entonces llega Pablo y dice aquello de un Gobierno en el que Podemos se adjudica carteras, sillones y vicepresidencias. Un pacto cruel que humilla a Pedro y a su partido. En ‘Los Picapiedra’, Pablo nunca humillaría a Pedro por mucho que las rocambolescas historias de cada capítulo generasen situaciones confusas entre ambos, amigos incondicionales. Pablo Iglesias y Pedro Sánchez no son amigos pero están forzando una relación con muy mala pinta. A los del PSOE de verdad no les gusta nada porque entienden que los planteamientos arrinconan las ideas socialistas muy por debajo de las ambiciones de Pablo Iglesias y los suyos que, hace tiempo, trazaron una línea porque en realidad Podemos sí tiene una estrategia clara y definida.

El incierto final de esta historia

¿Y cómo acabará esta historia? Los dibujos animados de nuestra política suman a nuevos personajes. Uno de ellos es un Mariano Rajoy absolutamente desdibujado porque los números no salen.  Esto es, no será presidente y ahora la incógnita es saber qué papel desarrollará en el desenlace final de unas horas absolutamente enloquecidas desde que Podemos bajó la bandera de salida en su carrera hacia el Gobierno.

Pedro Sánchez asume una enorme responsabilidad pero miente cuando dice que sus negociaciones para formar un bloque de izquierdas responden al mandato de las urnas. De eso nada, en las elecciones el PSOE sufrió un auténtico varapalo que su líder quiere rentabilizar porque sabe que, de lo contrario, estará acabado en el partido. Los que tienen el poder basado en el orden territorial que desempeñan desde las últimas autonómicas hacen lo suyo para alterar esas intenciones sin precio. Pero los barones no son suficientes en una deriva que tiene a Sánchez entre Podemos, Rajoy, Ciudadanos y el sentido de la responsabilidad al que no parece apelar.

No sabemos si el Partido Popular adoptará otro perfil habida cuenta de su delicada posición, pero con todo en contra quizá ha llegado el momento de pensar en la reconstrucción y empezar a mirar hacia el futuro por encima de nombres y prejuicios.

‘Los picapiedra’ siempre acababan bien. Hoy, con los nuevos Pedro y Pablo podemos esperar cualquier cosa. Ya hemos asistido estos días a esperpentos pero lo mejor está por llegar. Mientras, Pablo llama a la puerta y Vilma no le abre. ¿No estará dentro Susana Díaz?

Félix-Ángel Carreras Álvarez

@fcarreras68