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Mi Tribuna

Pedro Sánchez y Albert Rivera ya toman ventaja

Febrero 29, 2016
pacto

Seguramente no alcancen su objetivo. Quizá, aquello de la aritmética parlamentaria tenga mayor peso que los acuerdos entre dos partidos con evidente valor en la política española. Pero, al menos, el paso delante de Pedro Sánchez y Albert Rivera les ha situado en una posición de ventaja para el futuro.

Si no queda más remedio que acudir a una nueva cita electoral, los líderes de PSOE y Ciudadanos tendrán mucho camino recorrido para explicar que ellos sí hicieron todo lo posible por generar una situación de estabilidad por medio de un pacto de Gobierno al que pretendían sumar, aunque fuera en forma de abstención, otras fuerzas políticas coherentes ante esta inestabilidad oficial porque, en realidad, las particularidades de un gobierno en funciones al menos sirven para saber que no nos van a tocar las narices. “Yo estoy encantado con cómo estamos ahora. Por lo menos sé que no nos van a subir los impuestos”, me decía un taxista. Pues eso.

En un contexto de una posible llamada a las urnas, los partidos que no han ayudado a evitarlo están en la diana del entredicho. De forma explícita, son los más expuestos al castigo. El que tiene todas las papeletas para salir más perjudicado es el Partido Popular, encerrado en su propuesta de gran coalición y negado a prestar apoyos a todo lo que no sea liderar el nuevo gobierno. La alianza de Sánchez y Rivera ha puesto a prueba la fiabilidad de los ofrecimientos del PP. En realidad, tan solo le bastaría a Rajoy con abstenerse para tener parcialmente lo que quería. El presidente en funciones defiende un gobierno a tres junto a PSOE y Ciudadanos; más o menos ya lo tiene después del acuerdo suscrito entre ambos partidos, pero el matiz está en que no lo preside la fuerza más votada. En resumen, no lo controla Rajoy. Aunque la victoria electoral del PP sea incuestionable y su derecho a gobernar absolutamente legítimo, el pacto de PSOE y Ciudadanos ha puesto en el disparadero a Rajoy para colocar en una balanza el interés nacional frente al partidista, que incluye el suyo propio. Esto de la altura de miras de la que tanto hablan unos y otros pero que casi nunca aplican.

Gran jugada de Pedro Sánchez

A Albert Rivera no le hacía falta afianzar su liderazgo porque Ciudadanos, en esencia, es él. Se le pueden añadir otros nombres que van surgiendo de una cantera muy limitada y siempre escogida a la sombra del gran líder. Por eso, este primer movimiento de política nacional de Rivera tras su llegada al Congreso le aporta un indudable valor añadido. Pero la jugada es maestra para Pedro Sánchez. Ha sabido moverse con maestría entre las arenas movedizas que le proponía Podemos para anaranjar su propuesta y pactar con Ciudadanos. De un plumazo ha apartado todas las reticencias que habían mostrado sus barones hacia el casamiento con Pablo Iglesias. Y lleva añadido un plus de tranquilidad entre su militancia que contempla con mayor tranquilidad el acercamiento a un partido como Ciudadanos con el que ya conviven políticamente en Andalucía sin grandes sobresaltos. Todo esto elimina el debate interno que se había generado en el PSOE alrededor del liderazgo de Pedro Sánchez. Ya no se escuchan voces que discutan la trayectoria de su secretario general.

Claro que una cosa son los pactos con posibilidades reales de gobernar y otra las negociaciones expuestas a los flashes y la televisión. Estamos en un momento crucial donde la puesta en escena cobra un indudable valor y ese punto también se lo han apuntado PSOE y Ciudadanos frente al cerrojo permanente del PP y los lamentos de Podemos, que reacciona a golpe de rueda de prensa para secar sus lágrimas en los titulares que ofrece en cada comparecencia. Quiero decir que, si no lo remedia nadie, ya ha empezado la campaña electoral y algunos están muy bien posicionados.

Félix-Ángel Carreras Álvarez

@fcarreras68