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Mensaje en una botella

Pedro Sánchez es el que la tiene más grande

Junio 24, 2015

La importancia del tamaño es muy relativa. O no, como diría Mariano Rajoy. Podemos decir que el tamaño importa a unas personas más que a otras. O no. Bueno, tratemos de encontrar una solución. Digamos que el tamaño es más o menos importante, pero que siempre ha de ser tenido en cuenta porque sirve para tomar unas u otras determinaciones


Bueno, vale, de acuerdo. Menos mal que hemos encontrado una solución gracias al interés por llegar a un acuerdo; muy en consonancia con estos tiempos de pactos bipartitos, tripartitos, tetrapartitos o pentapartitos. Sí, sí: hay acuerdos entre cinco. Otra cosa es cómo acabarán, pero los hay.

Los 294 metros cuadrados de superficie (21 x 14 metros de longitud) y 35 kilos de peso de la bandera española que ondea en la plaza madrileña de Colón, la convierten en la enseña nacional más grande de España. Desde el año 2001, esta bandera preside majestuosamente la glorieta que toma nombre del descubridor de América. El día elegido para hacerla ondear por primera vez no fue fruto del azar: 12 de octubre, Fiesta Nacional de España.

La presencia de la bandera nacional en cualquier ocasión y en cualquier lugar es algo que en Estados Unidos no se discute. Al contrario que en España, donde es motivo de debate. Por eso ha llamado tanto la atención que Pedro Sánchez osara comparecer con una bandera española de fondo durante su proclamación como candidato del PSOE a las elecciones generales. El detalle que aquí ha llamado la atención, pasaría inadvertido completamente en Estados Unidos. También en Francia, por no viajar tan lejos, pero quedémonos con el caso estadounidense por la rotundidad de su ejemplo.

De venta en farmacias

Desde que la bandera de España que preside la plaza de Colón fuera izada en tiempos de José María Aznar como presidente del Gobierno, no se había visto nada igual. Quizá porque ningún gobernante o aspirante a gobernante se había atrevido a sacar una bandera de tales dimensiones. Pero, ¿acaso la presencia de una bandera en las inmediaciones de un cargo público o aspirante a cargo público provoca graves eccemas de rápida aparición? En el caso de Barack Obama o François Hollande, queda claro que no. En el caso de otros mandatarios internacionales, queda claro que tampoco.

Si en el caso español fuera cierto que las banderas provocan graves eccemas de rápida aparición, ¿cómo se cura? ¿Basta con adquirir una pomada de venta en farmacias o es preciso acudir a urgencias para que el paciente pueda ser atendido debidamente en uno de los magníficos hospitales del Sistema Nacional de Salud? En este último caso, es comprensible que el paciente no tenga contacto con ninguna bandera durante el incómodo posoperatorio.

¿Se imaginan a un presidente del Gobierno de España o a un líder de la oposición con un pin de la bandera nacional en el ojal de la chaqueta? No. ¿Se imaginan al presidente de Estados Unidos o al líder del partido de la oposición sin el pin de la bandera nacional en su chaqueta? Tampoco.

¿Y si hubiera sido Mariano Rajoy el que se presenta en un acto del PP con una bandera española de fondo durante su proclamación como candidato a las elecciones generales? Improbable. No hubiera tenido lo que hay que tener… porque habría sido difícil tener una bandera de mayor tamaño. La que empleó el PSOE en su acto casi se salía de la pantalla sobre la que se proyectaba. En esta ocasión no hay discusión posible en cuanto al tamaño de la bandera: Pedro Sánchez es el que la tiene más grande.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero