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A renglón seguido

Para muestra, un Boston

Abril 28, 2013

Hay cariños que no sólo matan, sino que son capaces de hacer más daño, al impregnar de miedo y desorientación, de por vida, a un colectivo de ciudadanos ajenos a una realidad sobrevenida contra su voluntad. Este efecto es justo el que han conseguido dos hermanos de aréola, pero con muy mala leche, al participar, a su manera, en la Maratón de Boston; pero sin ropa deportiva, ataviados con dos simples mochilas con las que consiguieron desnudar de la vida y poner fin a la carrera por la supervivencia a otros semejantes. ¡Bueno, no tanto!

Dos explosivos de fabricación casera pero muy revoltosa; con su detonador y todo. El detonante desencadenante es ahora buscado por los investigadores, y así conocer que ánimo de iniquidad generó el voluntario deseo de los presuntos autores –uno ya fallecido y otro que imita a Harpo Marx-, de hacer un inhumano huequecito entre los que todavía respiramos en la vital biosfera.

Buen rollito con China

Tienen cierta fijación los amigos de violentar nuestra maltrecha paz diaria en arremeter contra el imperio USA. Quizá por ser el gendarme garante del mantenimiento y creación de conflictos, como buen bombero pirómano, toca en ocasiones las narices y las gónadas en exceso a otros lugareños, consiguiendo actos de reciprocidad con efecto boomerang.

Los estadounidenses hablan con entusiasmo de su comida basura –donuts, alimento imprescindible para 9.000 policías durante la búsqueda del supuesto victimario huido-, pero, a fin de cuentas, lo que les gusta en realidad, es la restauración oriental. No hay más que ver, como disfrutan del rollito esta primavera, sentados a la mesa de negociación, buscando buen rollito con China en el conflicto con Corea del Norte. Antaño degustaron  la  agridulce  experiencia del rollito  vietnamita  con  el  que se

 
 

atragantaron, saliendo sin pagar la cuenta, y con los platos rotos del olvido respecto  de  sus soldados allí desplazados, que regresaron con los oscuros honores del arrinconamiento y falta de reconocimiento social.

EE.UU., una olla a presión con marchamo español

El primer dirigente norcoreano baraja, aun con pocas cartas ganadoras, la posibilidad de atacar nuclearmente los dominios norteamericanos de la Isla de Guam en el Pacífico. Si así fuera, yo propondría un ataque nocturno del “Tío Sam”, para secuestrar al mandamás, y así conducirlo a otra Isla, caribeña, nada pacífica, donde está Guantánamo.

Mientras en Venezuela se han producido caceroladas por la desconfianza de los resultados electorales, EE.UU. es una olla a presión con marchamo español –Fagor-, material utilizado como metralla en las bombas usadas, al parecer, por dos hermanos chechenos en Massachusetts, punto de destino recomendado en 1967  por otros hermanos, los Bee Gees.

Existen más de doce Agencias de ¿Inteligencia? en “yanquilandia”, pero vistas las carencias de prevención y protección sobre su comunidad ciudadana, cabría rescatar las entrañables figuras, reconocidas y aceptadas por esta última, de intervención y resultados inmediatos; a saber: Los Hombres de Harrelson (S.W.A.T.) con… “T.J., al tejado”, o bien El Equipo A con Hannibal a la cabeza. Y ante la duda, los servicios de la heroica  Patrulla X.

Paco de Domingo