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Atando cabos

Pacto sospechoso

Enero 30, 2013

Lo de los casos de corrupción que afectan a los principales partidos políticos se parece cada vez más a lo del chiste del dentista- ¿No nos vamos hacer daño, verdad?“. Mientras la sociedad asiste atónita e indignada a los escándalos y corruptelas que afectan a la propia esencia del Estado democrático, los líderes políticos señalan ya la estrategia de escurrir el bulto. La última evidencia fue en la primera sesión de control al Gobierno tras el periodo de Navidad (que ya iba tocando).

En los días previos, en el Congreso de los Diputados se habían creado expectativas. Lo publicado por los medios de comunicación. El caso Bárcenas y los supuestos pagos en metálico. La evolución que está tomando el caso Urdangarín. Los casos que afectan a CIU. Todo hacía prever una sesión calentita y repleta de exigencia de explicaciones. Pero la sorpresa fue que el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ni mencionó la palabra Bárcenas, ni le preguntó por ello directamente, ni le habló de sobresueldos, ni de nada parecido. Rajoy tampoco citó de forma expresa ningún caso socialista, ni mencionó al ex responsable de la Fundación Ideas. Las preguntas, respuestas o discursos fueron tan genéricos que no han servido, de momento, para aclarar puntualizar o atisbar medida para afrontar los casos de corrupción.

Pequeños reproches de guante blanco

El secretario general del PSOE hablaba de la corrupción como si su partido estuviera vacunado. “En mi partido hace muchos años que aprendimos la lección para siempre y ustedes se fueron de rositas con triquiñuelas legales y se creyeron impunes y eso es lo que están pagando ahora“, decía Rubalcaba además de pedir a Rajoy que sea contundente contra las “decenas” de dirigentes del PP afectados por la corrupción.

El jefe del Ejecutivo lo tuvo fácil a la hora de responder: “No se me ocurre otra cosa que hacerle la misma recomendación que me ha hecho usted a mí“. Rubalcaba elevó algo el tono y se presentaba al margen del problema, Rajoy achacaba la intervención del dirigente socialista a sus problemas de estabilidad en el partido. “Supongo que la situación interna en el PSOE le obliga a hacer estos papelones“. Reproches mutuos, pero todos de guante blanco.

Lo dicho. Lo del chiste del dentista. Mariano Rajoy dice que ha encargado un estudio sobre posibles medidas para combatir la corrupción. ¡Un estudio! Con esto casi se declara abierto a un pacto sospechoso contra la corrupción. Un punto y final, como dijo la vicesecretaria del PSOE, Elena Valenciano. Un pacto. Pero, ¿qué hay que pactar contra la corrupción? Esto no se pacta. Se destapa, se corta y se castiga. Y punto, y no “final“.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio