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Atando cabos

Oposición destructiva

Febrero 15, 2012

Lo de la “oposición constructiva” tiene mucha gracia y es uno de los argumentos más demagógicos de la clase política. Lo utiliza tanto el que ha estado en el Gobierno hasta hace bien poco, como el que ahora está en el Gobierno y antes en la oposición. Oposición útil, término le gusta utilizar con frecuencia al actual secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Lo volvió a decir tras su primer encuentro con Mariano Rajoy en el Palacio de la Moncloa. Pero la realidad en el día a día es bien distinta. El mejor ejemplo lo tenemos en dos de las tres grandes reformas estructurales que ha aprobado el Consejo de Ministros. La Ley e Estabilidad presupuestaria, la que establece el techo de gasto. Según Rubalcaba “mucho habrá que negociar” para alcanzar un acuerdo, en una Ley que pactaron en su momento Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, y que originó, nada menos, que una reforma de la Constitución.

La otra gran reforma en la que no hay precisamente “oposición útil” es en la de reforma laboral. Aquí la oposición es entendible. Tiene argumentos a los que agarrase Rubalcaba y además le acompañan las dos centrales sindicales mayoritarias. Pero en el asunto de la Reforma Laboral, muchas veces hay argumentos que se utilizan con una intención y acaban consiguiendo el efecto contrario. La número dos del PSOE, Elena Valenciano dijo tras la última reunión de su Ejecutiva que “nunca pensamos que Rajoy pudiera llegar tan lejos en la reforma laboral. Sin quererlo, el PSOE le estaba concedido a Rajoy aquello que hasta ahora más se le cuestionaba: arrojo para tomar decisiones. Redaños para asumir el liderazgo.

Lo que es nefasto para el PSOE es lo correcto para la Comisión europea y para Alemania

Para el PSOE, para IU, para los sindicatos, la dureza de Rajoy es sinónimo a un ataque a los derechos de los trabajadores. Pero para la Comisión europea, para el gobierno alemán, para las agencias de calificación es justo lo contrario. Es la constatación de que no habrá paños calientes a la hora de sacudir el país para quitarle todo aquello que, según Bruselas, le sobra. Lo que es nefasto para el PSOE, es lo correcto para la comisión europea y para Alemania. Mariano Rajoy lo tiene claro, y ahora toca sufrir para luego, supuestamente, recoger frutos. Es la bula que tiene el Presidente del Gobierno. El plazo que le están dando los españoles y que puede durar perfectamente un año, o un año y medio. Si el segundo semestre de 2013 la economía no empieza a recuperarse o España no empieza a crear empleo, todo saltará por los aires, incluido el Gobierno.

Pero los pasos vienen marcados. Las exigencias de Bruselas son duras. Pero seguimos estando en la peor crisis económica desde 1929. Y queramos o no, pertenecemos a un club “selecto” llamado Europa y llamado “Eurozona”. En ese club, de momento, no opinan ni como el PSOE, ni como Cándido Méndez, ni como Cayo Lara.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio