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No me moverán

OHL: Internacionalización e Innovación

Mayo 2, 2011

Jueves pasado, Aula Villar Mir del IESE, 9 horas de la noche. Alumnos de la XXVII promoción del Executive MBA escuchan una conferencia del Presidente de OHL sobre su experiencia empresarial. Su historia es:

 A los 56 años de edad (1987), después de dos cátedras y varios rescates de empresas en quiebra por cuenta ajena, decide iniciar su carrera empresarial; siguiendo su experiencia, compra empresas de construcción e industriales en quiebra para reflotarlas. Empieza en España y adquiere Obrascón sin desembolsar capital, pero asumiendo las deudas. La última adquisición la hizo en noviembre de 2010 en China, provincia de Sichuan: una fábrica de silicio metal (Sinice Silicon Industries), que rescató de una mala gestión de una multinacional americana. Aún no ha acabado: para empezar tiene nuevos proyectos en Argelia y España y continuará…

 

¿Cómo lo ha hecho?

En 2011, el Grupo Villar Mir es una empresa familiar con inversiones en: electrometalurgia, energía, fertilizantes, inmuebles, construcción y concesiones; tiene establecimientos permanentes en 34 países, y relaciones estables con otros 45 en los cinco continentes; factura 7.000 millones de euros y emplea a casi 30.000 personas. España es sólo el 34% de sus ventas y el 33% de sus empleados. En 2010, el Grupo – cuya empresa más conocida es OHL-, ganó el 72% más en plena crisis española. Es líder mundial en metal silicio y ferroaleaciones, primera industria química de capital español, primer grupo mediterráneo en amoniaco y fertilizantes, tercer consumidor español de energía eléctrica, etc.… Todo en 24 años ¿Cómo lo ha hecho?

En primer lugar, como dice el mismo Juan Miguel, trabajando, trabajando y trabajando. Con casi 80 años sigue con un ritmo de actividad impresionante. La tarde de la conferencia venía de Francia, donde compró y reflotó en 2005 una planta industrial a la empresa canadiense Alcan; y la mañana siguiente participaba como ponente a las 8 horas de la mañana en otra reunión, aunque nuestra cena acabó rondando las 12 de la noche.

 

Libertad al empresariado

Pero además de su valía personal -el marquesado que le ha otorgado su Majestad lo acredita- el J.M. Villar Mir achaca el éxito a marcar bien los objetivos. Por eso, bien pronto decidió las dos grandes líneas de su Grupo empresarial: internacionalización e innovación.

Sobre internacionalización basta con los datos anteriores para ver que cumple lo que se propone. En innovación rompe con la tradición española, proclamada por Unamuno, que decía: “¡Que inventen ellos!” España no ha brillado por su capacidad técnica, a pesar de tener escuelas de ingeniería del mundo entre las mejores del mundo. Pero las empresas de este Grupo sí. Un ejemplo: el electrodo ELSA. Inventado y desarrollado por este Grupo industrial español es una tecnología nueva que reduce el coste de producción del silicio. Hoy en día lo utiliza el 30% de la producción mundial de este metal pagando royalties a la empresa de Villar Mir. También es importante la producción de estroncio de grupo, metal básico en la fabricación de pantallas planas que utilizan los ordenadores, televisores y tabletas.

Ahora que tanto se habla del cambio del “modelo económico” español debería tomarse nota sobre cómo hacerlo en la experiencia de este catedrático y, a la vez, hombre de empresa. Hablando con él me dijo en la cena que seguía a la conferencia: “Bastaría con que se dejase al empresariado español libertad, para que sus grandes potencialidades cambiasen este país”. Lo dijo alguien que no solo habla sino que actúa y ejecuta bien; basta ver sus resultados.


J.R. Pin Arboledas es Profesor del IESE. Cátedra de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública.