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¡Qué fuerte!

Oficio, insultador en twitter

Mayo 31, 2012

El actor Santi Rodríguez ha denunciado ante la Policía y la Guardia Civil, amenazas de muerte en twitter y ha decidido darse de baja en esta red social. Y todo por ser católico. Santi se ha manifestado como católico practicante y su confesión como creyente le ha traído algún que otro problema, tanto que hasta lo quieren matar por “cristofascista”. Increíble para los tiempos en que vivimos, pero así es. Los ataques a la Iglesia y al Catolicismo son constantes de un tiempo a esta parte pero que ya se amenace a alguien por serlo es demencial. Y, ¿por qué a él y no a otros famosos que se sabe que también lo son? Pues a saber. Los caminos del Señor son inescrutables, igual que las mentes de los intolerantes.

También es curioso que esta gentuza no se atreva a meterse con otro tipo de personajes que se confiesan seguidores de otras religiones que son más extremas que la nuestra. Puede ser porque los de otras religiones no lo consienten y actúan, sin embargo, nosotros, los católicos, ponemos la otra mejilla y callamos. Por eso se atreven con nosotros y no con otros. Y, a todo esto, me pregunto, ¿qué mal hace que alguien vaya a misa o no un domingo? ¿Qué le importa a nadie en lo que crean o dejen de creer los demás? Cada uno se agarra a lo que quiere, cree en lo que quiere y practica lo que quiere, en eso consiste la libertad del ser humano, en eso y en el respeto a los demás. Una pena que todavía haya gente que no lo entienda.  

Sin posibilidad de esconderse

A día de hoy y gracias a Dios, nunca mejor dicho, ya nadie puede esconderse detrás de un perfil falso porque existen maneras de dar con el personaje que hay detrás así que, cuando al chulo cobarde que ha amenazado a Santi le llegue la denuncia, se le va a cambiar la cara y lo mismo hasta va a misa a rezar para salvarse del castigo. Además, a partir de ahora, injuriar en twitter puede costar hasta cuatro años de cárcel. Así que, por una amenaza de muerte, ya veremos lo que pasa. Algunos famosos que han sufrido este tipo de acoso y que denunciaron en su día ya vieron sus frutos con la detención de los agresores.

Por lo tanto, que se vaya preparando el susodicho que debe estar en su casa temblando. Hay mucha gente que se esconde en las redes sociales tras nombres falsos para incordiar, insultar, injuriar y joder la vida a los que no hacemos otra cosa que vivir y dejar vivir. Una cosa es opinar, dialogar e incluso discutir, eso si, con respeto y educación. Pero siempre hay algún energúmeno que se viene arriba al verse escudado tras un perfil. Es el signo más evidente de la envidia y la cobardía. Pero los días están contados para estos personajes intolerantes que no tienen otra cosa mejor que hacer. 

Rosana Güiza