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¡Qué fuerte!

Nuestra gastosa clase política

Mayo 13, 2016
gasto electoral

El Senado, ese organismo que está ahí y que muchos españoles no saben exactamente para qué sirve. El Senado es la Cámara Alta de las Cortes Generales y es el órgano constitucional que representa al pueblo español. El Senado ha gastado en sólo tres meses 608.461 euros en viajes. Sólo un viaje de Pío García Escudero a Chile para asistir al funeral de un expresidente costó algo más de treinta y siete mil euros. ¡Increíble! La verdad es que cada vez siento menos que sus integrantes, los senadores, me representen en modo alguno, bueno, los políticos en general.

Las funciones que tiene el Senado, que no voy a enumerar ahora, bien podría hacerlas el Congreso de los Diputados que es, junto a aquel, quienes nos representan a los españoles. Quizás me equivoque pero, de verdad, releyendo y repasando a qué se dedican Sus Señorías, no veo necesidad alguna de este organismo. Está claro que hacen cosas importantes y necesarias pero estoy segura de que su misión se podía gestionar de otra manera que resultara más asequible a los bolsillos de los españoles. Porque, ¡mira que nos cuesta pasta que los políticos vivan! No tienen suficiente con robar, -algunos-, que, además de cobrar sueldos, cobran dietas aparte, se les pagan viajes y hasta se les regalan aparatitos para que jueguen al Candy Crush en sus sesiones parlamentarias. Y encima, a pesar de esto, muchos se permiten el lujo de faltar a las sesiones que les viene en gana y sin justificación alguna.

No necesito anuncios

El ejemplo que dan estos que nos representan es vergonzoso. Sobre todo porque no han sido capaces de ponerse de acuerdo para gobernarnos y, encima, ahora, la última es que tampoco se ponen de acuerdo para reducir gastos electorales. Treinta y cinco millones de euros  gastan los partidos políticos durante la campaña electoral. Teniendo en cuenta que hace un año se gastaron esta pasta y que, doce meses después, seguimos sin gobierno, debían plantearse seriamente que gastarse ese dinero no ha dado resultado. Los políticos no quieren reducir gastos en campaña porque creen necesario adoctrinar al ciudadano para que les voten, pero lo que no saben es que yo, ciudadana española, no necesito papeletas de los partidos en mi buzón. Tampoco necesito carteles pegados en muros o colgando de farolas.

No necesito anuncios en televisiones o radios. Ni necesito ni quiero. Los españoles tenemos muy claro a quién queremos votar y, si alguien todavía tenía dudas, supongo que se han disipado después de contemplar el circo que hemos vivido durante un año después de las elecciones. Es para tenerlo claro. Los que son acérrimos a sus partidos seguirán votando a los suyos. Los que cambiaron su voto para dar oportunidad a un aire nuevo lo volverán a cambiar a los que votaban antes y, los que votaron a Podemos, espero, sinceramente, que no les vuelvan a votar después de haber demostrado su apoyo abierto e incondicional a cierto “hombre de paz”. Motivo suficiente para no votarles pues es reírse de los españoles que tanto hemos sufrido cada vez que había un atentado de ETA. Lo demás, allá cada uno. Así que preparen sus bolsillos que todavía queda mucho por pagarles a esta clase, nuestra gastosa clase política.

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com