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No me moverán

Noticias económicas: La buena y la mala

Mayo 5, 2014

En los dos últimos días se han dado dos paradojas económicas que son fáciles de explicar. La primera es ver bajar el tipo de interés de la deuda española sin que disminuya la prima de riesgo. El interés del bono a diez años está por debajo el 3% con una prima de riesgo estancada en el 152. Si esa prima de riesgo mide la solvencia del Estado español para pagar sus deudas ¿por qué el tipo de interés baja aunque esta se mantenga fija?

La segunda paradoja es el anuncio de Rajoy que estima que se crearán 600.000 puestos de trabajo hasta 2015 y el paro se reducirá en 800.000 en ese periodo ¿En que quedamos? ¿De dónde sale esa diferencia de 200.000? ¿No deberían ser los mismos los que encuentran trabajo que los que salen del paro? Pues no.
 
Veamos cómo se explican ambas aparentes contradicciones.
 
Alemania es la culpable de la primera paradoja
 
Alemania es la culpable de la primera paradoja. La prima de riesgo mide la diferencia de interés de un bono soberano (es decir, emitido por un estado) con el del bono alemán. De manera que 152 de prima de riesgo significa que si el bono alemán tiene un interés del 1,45% con esa prima el español pagaría 2,97 (1,45 + 1.52 = 2,97). Esas eran las cifras el viernes pasado. Por cierto la más baja en la historia de la deuda española desde que se tiene registro estadístico.
Es decir que el tipo de interés del bono español está compuesto por esos dos factores: el interés del bono alemán y su prima de riesgo. Lo que ha ocurrido en este mes es que el interés del bono alemán ha bajado. Por tanto, aunque la prima de riesgo se mantiene, el interés del bono español desciende.
 
Eso le ha venido muy bien a las cuentas públicas españolas. Se espera que, al bajar su tipo de interés, el coste de la deuda pública disminuya en más de 5.000 euros, es decir un respiro de 0,5 puntos en el déficit público. Eso ayudará al Gobierno a cumplir con tranquilidad el pacto de estabilidad con la UE.
 
La población activa explica la segunda paradoja
 
Si se crean 600.000 puestos de trabajo ¿Por qué bajará en 800.000 el desempleo? De dónde salen estos 200.000 de diferencia. La explicación más sencilla es de la disminución de la población activa.
 
La demografía española indica que los Baby Boom (los nacidos en los 40/50/60) han llegado o están llegando a su edad de jubilación y saldrán de la población activa. Dejarán el trabajo sin ir al paro, se jubilan. Lo mismo ocurrirá con los inmigrantes que trabajaron en el ladrillo y se van a otros países o regresan a su origen. También estos dejarán de estar en el desempleo sin ocupar un puesto de trabajo; e igual con los emigrantes, españoles que dejan el país para buscar trabajo en el extranjero.
 
¿Las tres salidas de la población activa explican la diferencia de 200.000 parados menos que puestos de trabajo creados (según las predicciones del Gobierno)? Sólo en parte, porque también habrá entradas en esa población activa: los jóvenes que accedan a la edad de trabajar acabados sus estudio, los inmigrantes que vengan a España o emigrantes retornados. Así que esos 200.000 será la diferencia entre las tres primeras salidas y estas tres entradas.
 
De esto hay que sacar una conclusión. Si hay que pagar más jubilados y los que aportan para pagarlas son menos (hay menos Población Activa) ¿como pagaremos las pensiones?
 
Una buena noticia y otra mala
 
La paradoja de la prima de riesgo es la buena noticia, porque reduce los gastos públicos y ayuda a cumplir los compromisos con la UE. La del desempleo es la mala porque aumenta los gastos de pensiones y hay menos que contribuyen a ello.
 
El Gobierno, los Gobiernos que elijamos a partir de ahora, tienen que enfrentarse a ese problema demográfico que, después del desafío soberanista, es el mayor al que se enfrentarán ¿Seremos los españoles conscientes de ello? ¿Pediremos políticas natalistas que ayuden a la familia y la fertilidad? O ¿Simplemente cerraremos los ojos y nos olvidaremos de la gravedad del problema?
 
J. R. Pin Arboledas. Profesor del IESE. Director del Executive MBA. Madrid/Sao Paulo