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Mensaje en una botella

No hay huevos de quedarse sin vacaciones

Julio 28, 2011

Cuando un hombre exclama para sus adentros, aunque un micrófono traidor lo capte: “Estoy ya hasta los huevos”; cuando eso ocurre es que debe de estar pensando en hacer la maleta para tomar las de Villadiego. Aunque luego se vaya a Salobre (Albacete) a jugar a la brisca. Ese hombre, José Bono, es el reflejo de la agotada clase política que en estos momentos está abriendo la espita para que, en primer lugar, salgan los malos humos y descansar después.

El descanso será bueno porque no se sabe si volverás a presidir un pleno del Congreso. Hay quienes sospechan que habrá elecciones anticipadas y ya no dará tiempo a reunir a sus señorías. A estas señorías, mejor dicho. Porque habrá que reunir a las nuevas señorías salidas de las urnas en otoño si eso. Sólo si eso.

Bono es el ejemplo del español que está hasta la entrepierna de los problemas que le rodean y que necesita desconectar. Porque no hay huevos de quedarse sin vacaciones. La vacación agosteña obra efectos milagrosos en muchos de nuestros semejantes, que vuelven con mejor color y (lo que es más importante) con mejor humor. Lamentablemente no todo el mundo es así. También los hay que vuelven con peor aspecto y (lo que es más preocupante) con peor leche.

Desconectar del trabajo

Uno de cada dos españoles piensa en el trabajo durante sus vacaciones, según un estudio de la compañía de recursos humanos Ranstad. El porcentaje de personas que no logra desconectar del trabajo ha aumentado casi en un 20 por ciento desde el año 2009. El estudio concluye que la crisis y la incertidumbre laboral han incidido en el progresivo aumento de los empleados que no consiguen desconectar del trabajo durante su periodo vacacional.

Este estudio revela que durante los días de descanso, el 28 por ciento de los trabajadores piensa en el trabajo, mientras que el 15 por ciento continúa pendiente de posibles llamadas desde la oficina y un 8 por ciento sigue en contacto con su empleo a través de las nuevas tecnologías. Pero todavía hay un lado oscuro mucho peor: algunos de los encuestados confiesan que se preguntan a menudo si a la vuelta de su vacaciones van a seguir teniendo empleo.

Aquí huye todo el que puede

En este mismo estudio descubrimos que siete de cada diez encuestados reconocen que rinden mejor cuando han tenido un día libre. Es decir, que deben de rendir de maravilla cuando se largan una o dos semanas de vacaciones. O sea, que deben de trabajar como máquinas cuando se piran un mes de vacaciones. Quizá por eso, aquí huye todo el que puede cuando llegan estas fechas. Con más o menos presupuesto, con más o menos alegría en el cuerpo, el personal intenta quitarse de en medio.

La imaginación llega adonde no llega el presupuesto en algunos casos. Este año, en muchos casos. Es admirable comprobar cómo los ciudadanos de a pie, los que acuden a votar a las urnas, demuestran que son capaces de administrar su presupuesto con prudencia para evitar la bancarrota. Entre ellos hay algunos que no desmerecerían el cargo de ministro de Economía. Con el debido respeto a los ex ministros y a la actual ministra. Y con el debido respeto a los ciudadanos de a pie.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com