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A renglón seguido

Neptusi y Cibeles

Febrero 9, 2015

Andaba muy tranquila la ciudad de las Siete Colinas, hasta que el rey de los deportes irrumpió en la inerte iconografía, ya no venerada, de alguna de sus divinidades como gesto identificativo de celebraciones; pero no en conmemoración o evocación del significado representativo de aquéllas, sino como referente y símbolo del arropamiento de los éxitos de ciertas agrupaciones deportivas bien conocidas vinculadas con el Olimpo del balompié.

Concretamente los dos más egregios contendientes de calzón corto de la villa del Oso y el Madroño: Atlético de Madrid y Real Madrid. Cada uno identificado con las dos fontanas más representativas de la capital del reino. El primero adorando a Neptuno y el segundo a Cibeles en un involuntario deífico maridaje instituido por ambas aficiones y jugadores.

Arrogando explotación triunfal

Nunca se ha podido comprobar si estos dos grupos esculturales tirados por sendos caballos y leones han dado sus parabienes para acogerlos en los diferentes festejos –cada vez más cuidados por las autoridades por la invasión física de sus dominios con el correspondiente deterioro monumental infringido a las dos deidades-, pero ambos se vienen arrogando la explotación triunfal en sus pagos con la correspondiente invasión mediante los impertinentes pisoteo y escalo al que venían siendo sometidas, si bien su “toma”, que nunca ha llegado a ser jacobina, está actualmente más controlada.

Los dos colectivos futboleros arrastran múltiples contiendas alimentadas, además, por sus diferencias, que no son pocas: presupuesto, palmarés, aforo de campo, etc., cambiando el signo de los resultados según se observa en el histórico más reciente. La cenicienta era tradicionalmente el uniformado con funda de colchón, al que venía avasallando sobre la hierba el amargo vecino merengue. Pero en los seis últimas encuentros posteriores a la injusta derrota en la final de la Liga de Campeones, la derrota –cuatro (dos empates)- en la batalla por el triunfo ha caído del bando de la banda, que es lo que parece a veces, de la Castellana en favor del equipo del Manzanares con un total de 12 a 4 –goles- a favor de los últimos.

Enterrándolo en la miseria

Y la más reciente ha sido la más dolorosa, no sólo por el resultado (40), sino por la actitud; o mejor dicho: la ausencia de ésta. El conjunto rojiblanco del “jerteño” cineasta Cerezo le ha cogido la medida al cadáver del combinado del cementero Pérez enterrándolo en la miseria del cementerio del crecimiento negativo.

Uno de los responsables de tamaña hazaña es Simeone, muy “Cholo” para unos y más que chulo para otros. Don Diego Pablo les está comiendo la tostada merendándose a los exparmalat y dejándoles en ayunas a cualquier hora que se celebre el menú de la confrontación. Por su parte, il divo Ancelotti no parece saber inocular la suficiente motivación e intensidad a su albina squadra.

Seis pequeñas lecciones consecutivas de humildad en la escuela del football a los archimillonarios alumnos de la bernabeuísta Casa Blanca. Tras casi cuarenta años de encuentros en el Calderón, barca del Manzanares, el once visitante ha recibido un humillante póker de goles, ¡tántos!, en la red del irregular arrantzale Casillas.

Faltó madeira

Parece también, que el de “Funchal”, al que le faltó madeira para quemar sobre el césped, se hubiera autosancionado con una prórroga en la suspensión de partidos: tres en vez de dos, dada su actitud contemplativa en el último encuentro, en el que Benzema, Bale y CristianoBBC– no sintonizó la mejor onda de cara a puerta en el dial del encuentro.

Quizá el lusitano de tableta en vientre estaba más “Coentrao” en el cacao de la posterior celebración de su trigésimo cumpleaños, en vez de alcanzar esta cifra de goles –le faltan dos- para beneficio de la entidad que le abona su masa; no la muscular, sino la salarial.

Paco de Domingo