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Otras opiniones

Muerte de una puta

Septiembre 10, 2014

Harmonia Carmona Pérez murió el 31 de agosto de 2014 con 51 años en Barcelona, directora y guionista de una diversidad de géneros audiovisuales, plasmó como nadie la prostitución como forma de vida en un emotivo y solidario film “Muerte de una puta”, un gran documental que se puede rescatar en Internet por Youtube. Solo alguien con su sensibilidad y coraje pudo plasmar un tema social como el de la prostitución, de una de las grandes revolucionarias de la actividad sexual, de un personaje tan especial y grande como Grisélidis Real. En el también exponen sus vivencias e ideas compañeras suyas de Bélgica, Suiza, Italia y España y también sus hijos, ella fue madre de 3 hijos y 1 hija.

Grisélidis Marcelle Real, nació el 11 de agosto de 1929 en Lausana (Suiza), y murió el 31 mayo del 2005 en Ginebra. Fue escritora, pintora y prostituta ginebrina y activista en favor de los derechos de las trabajadoras sexuales convirtiéndose en la emeretriz más famosa y mediática de Suiza. Hija de maestros, con 6 años se traslada a vivir a Alejandría (Egipto), pues su padre era director de una escuela suiza. También residió en Atenas, hasta que, a la edad de nueve años, quedó huérfana de padre y, de vuelta a Lausana con sus dos hermanos, recibió una educación rígida por parte de su madre, contra la cual se rebela .

Una vida entre las dignas, una muerte entre las celebres

Grisélidis dedicó gran parte de su vida a defender la dignidad de las prostitutas. Para ella es un acto revolucionario, un humanismo y una ciencia. Consideraba la prostitución una lucha: física, comercial y política, era para ella un oficio psiquiátrico del corazón. Consideraba un arte la prostitución, un sucedáneo del amor, una obra de orfebrería, minuciosa y heroica. Por todo ello, es requerida por diferentes Universidades para impartir conferencias, las cuales aprovechaba para reclamar en sus charlas la integración social de las trabajadoras sexuales, con carisma intelectual y aprovechando que hablaba cuatro idiomas.

En una entrevista, cuando ella ya esta retirada de la prostitución, se negó a ser considerada como ex-prostituta, pues afirmó: “Ningún panadero se le llama ex-panadero cuando se retira”.

Despedida de “princesa”

Grisélidis Real sin haber podido conocerte parece que se te ama. Fuiste la voz de todas las prostitutas del mundo entero, meretriz libre, como tantas mujeres. Cuando vaya a Ginebra depositaré unas bonitas flores de admiración. Su tumba es una de las que más flores tienen, así como algunas conchas de mar.

El día de su muerte, tuvo una despedida de “princesa”. Hasta una calle “La Rue de Berna” es sustituida por su nombre esa jornada. A su entierro asistió lo más selecto del mundo intelectual, estudiantes, políticos, bohemios, sus colegas de lágrimas y, por supuesto, algún antiguo cliente nostálgico de sus favores sexuales y caricias.

Entre sus obras destacan: “El polvo imaginario”, “Las esfinges”, “A sangre y fuego”, “Libreta de baile de una cortesana”, entre otras. En sus escritos titulados “Prostituirse es un acto revolucionario ”, escribe: “Que se nos reconozca bellas, útiles, deseables, hábiles, que se nos reconozca que hacemos que miles de hombres tengan erecciones y eyaculen y que se reconozca que el dinero ganado con el sudor de nuestros culos y nuestro cerebro es nuestro y que nos lo hemos merecido.”

Volcada en la escritura

Tras su fallecimiento, sus hijos encuentran cuando ordenaban sus papeles-, un manuscrito que ella había escrito cuando estaba en prisión (por haber vendido marihuana a unos soldados americanos), y es cuando se edita “¿Estoy viva todavía?”. Para mantenerse fuera de la realidad que le toca vivir, estar privada de libertad, estar sin sus hijos, se vuelca en la escritura. Plasma su vida en sus libros, historias de su trabajo de sus 30 años dedicada la prostitución entre, fue una mujer generosa y auténtica.

Entre sus escritos he de destacar “El negro es un color”, novela autorreferencial. Estremecedor relato por sus vivencias y tan autentico y humano como fue ella, de gran contenido erótico, que hace alusión a un amante en su vida afroamericano. Fue obra con la que se dio a conocer en 1974. También Constituyo el Centro Internacional de Documentación sobre la Prostitución, con sede en Ginebra, que hoy lleva su nombre, además de fundar ASPASI, una sociedad de ayuda a las trabajadoras del sexo.

Enterrada entre los grandes escritores

Ella descansa en el Cementerio de los Reyes (Ginebra). Se cumplió su último deseo. Los políticos de izquierda pidieron que  su cuerpo fuera enterrado allí, al serle reconocido oficialmente su valor como escritora y artista y su labor de lucha y de defensa de las trabajadoras del sexo.

A su lado yacen, entre otros, el escritor argentino Jorge Luis Borges, el austriaco Robert Musil, la filósofa Jeanne Hisrch y muy cercana a su tumba está la de su “enemigo” Juan Calvino -reformador protestante de quien en el 2009 se conmemoraron los 500 años de su nacimiento-, y del antiguo alto comisionado de la ONU para derechos humanos, Sergio Viera de Mello como de un total de 350 políticos, artistas abogados y otros notables ginebrinos.

Fue “la ramera revolucionaria” y ahora piden los conservadores que te saquen de ahí, pues ellos son, tan ignorantes de la fuerza y coraje en tu lucha tan bien documentada en tus obras literarias, de tu gran obra humanista, de tu lucha por defender los derechos de las trabajadoras sexuales, que aun estando en tu reposo terrenal, a los moralistas les molestas y te niegan tu descanso.

 
Aquí les dejo un poema de Grisélidis:
 
Entiérrame desnuda
como he venido al mundo
de mi madre desconocida
entiérrame de pie</em>
sin dinero
sin ropa sin joyas
sin florituras
sin maquillaje
sin ornamentos

sin velo sin anillos sin nada

sin collares
sin pendientes
de oro fino
sin carmín
ni línea de ojos
desde mis ojos cerrados
quiero ver
cómo retrocede el mundo
las estrellas
y el sol
caer
la noche expandirse
hasta su origen
y sepultarme
en su boca
acostarme
por última vez
para extenderme
al fin solitaria
como un diamante
lleno de vida
 
descansar
dormir al fin
dormir dormir
sin pensar
en nada más
para siempre
morir morir
morir
para reencontrarme
al fin a mi madre
y reconocer
en tu sonrisa
la inocencia
que me ha faltado
 
toda la vida
te he buscado
te encontré
para poder perderte
y decirte
Al fin
Te quiero.
 
 
* * * *
 
Amor
El tigre del amor
Viene como el rayo
A descarnar mi alma
A despedazar mi cuerpo
 
El tigre del amor
Camina a pasos mesurados
Sobre mi piel calcinada
 
El tigre del amor

Tiene de sangre llenas las fauces

El tigre del amor

Está herrado por el alcohol

 
El tigre del amor
Asesina a su madre
Que no lo amó
Ni vio ni reconoció
De una ternura apática
Arranca sus vísceras
A dentelladas vencedoras
Y lacera su culo
Aborda su vientre
Con puñales acerados

Con sus garras sangrientas

 
Mi Tigre, mi Amor
Me rindo, sucumbo
A tu amor de odio
Tu odio del amor
Vente no temas

Bebe la sangre de mis venas

Y redúceme a polvo

Desmenuza mi corazón desnudo

Con tus dientes hambrientos

 
No soy tu mujer
Seré tu carne de caza
Ahogada en cerveza
Tu presa jadeante
Tu puta escarnecida
Y tu ebriedad amarga
Mi caída en la tumba
Te devuelve la libertad
Tu risa descuartizada
Es la oración de muertos

De nuestros dos pobres cuerpos

Del amor asesinado
 
El tigre del amor
Viene como el rayo
El tigre del amor
Regresa a su antro
De caliente fetidez
Satisfecho y repleto
Hasta que el sol se alce

En las flamas de la aurora.

 
Martina Delaterra