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¡Qué fuerte!

Moros y Cristianos de Elda

Junio 2, 2011

Siempre hay algo que identifica a un país en el resto del mundo, alguna seña de identidad que marca la diferencia entre unos y otros y lo hace reconocible ante los demás: la comida, la cultura, la fiesta… Los españoles somos fáciles de identificar en el resto del mundo. Si estas en el extranjero y dices que eres español, rápidamente te nombrarán a algún equipo de futbol o jugador, no falla. Otra cosa que tampoco falla es “torero” o “paella”. Son cosas que nos hacen especiales y únicos allá donde vayamos.

Hay otra cosa que nos identifica, nuestras fiestas. España es una fiesta continua, cada pueblo, ciudad, comarca o comunidad vive sus fiestas con fervor. Así somos los españoles, apasionados con lo nuestro, con lo que nos toca y nos llega al corazón, un santo, una romería, una feria… Lo celebramos todo, sí, porque nos gusta y porque lo vivimos con fuerza e intensidad.

Las fiestas españolas que más nos identifican en el resto del mundo son tres: Las Fallas de Valencia, La Feria de Abril de Sevilla y San Fermín de Pamplona. No sabría decir el orden pero las tres son las que más y mejor han sabido promocionarse o han llamado la atención de los que nos visitan temporalmente. Y bien merecido porque son unas fiestas impresionantes. Conozco las tres, las he vivido intensamente y es difícil quedarse con una. Cada cual tiene su toque que la hace especial.

Como si de la última Fiesta se tratara

Pero hay una Fiesta que, sin duda alguna, debería estar a la altura de estas tres a nivel internacional: las Fiestas de Moros y Cristianos de Elda. El año pasado tuve la suerte de asistir y participar en ellas y jamás me podía haber imaginado lo que allí se vive y, si me lo hubiesen contado, no me lo hubiera creído. Con mucha antelación y nerviosismo se preparan los eldenses para vivir sus Fiestas como si de las últimas de sus vidas se tratara.

Se reúnen en los llamados “cuartelillos” donde comparten con familiares y amigos los ratos más íntimos y divertidos de las jornadas. Las calles se visten de color con las nueve comparsas que componen los Moros y Cristianos. El que no va vestido siente la necesidad y la envidia de hacerlo como ellos para integrarse y disfrutar como ellos lo hacen. Las familias se implican, del primer al último miembro, en todo lo que concierne a las Fiestas. Los nervios forman parte del día a día de cada uno de los eldenses cuando se va acercando el momento y, cuando por fin llega, lo dan todo, lo viven con tanta pasión que es admirable el amor que sienten por lo suyo.

Pero, lo mejor no es eso, lo mejor es que, al que va de fuera, hacen que se sienta como uno más de ellos, el cariño y acogimiento es tal que te deja marcado para toda la vida. Se ofrecen para todo y en todo y sales de allí con la sensación de haber ganado amigos para siempre y de formar parte de una nueva familia.

El miércoles fue el pregón a cargo de David Bustamante, anoche dio comienzo la gran Fiesta de Moros y Cristianos con la Entrada de Bandas, un acto solemne y digno de ver que pone los pelos de punta y encoge el corazón. Decenas de actos se suceden estos días que no pueden perderse: retreta, desfile infantil, entrada cristiana y mora, estafeta y embajada, actos solemnes a San Antón, alardos, dianas, ofrenda de flores…

Exaltación de todos los sentidos

Elda se convierte en un centro de ebullición de sentimientos, valores y emociones difíciles de explicar, por eso hay que vivirlo para entenderlo. El color y la música en los desfiles son la exacta y perfecta imagen de la alegría y emoción de lo que significan para ellos estas Fiestas. La pólvora que envuelve a la ciudad esos días forma parte del buen ambiente e inunda los sentidos. Todos los sentidos tienen protagonismo estos días.

La exaltación de los colores nos inunda la vista, el olor de la pólvora te excita el cuerpo, la música te alegra la vida, los sabores de las cosas típicas te alimentan el alma y la cercanía con la gente hace que el simple tacto se convierta en cariño. Una tradición festera que viene de lejos y que se transmite de padres a hijos con ilusión y pasión. Así son los Moros y Cristianos de Elda. Yo ya estoy aquí. ¿A qué esperas para venir tú? Será inolvidable.

Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com