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¡Qué fuerte!

Modas televisivas

Abril 3, 2014

Ahora mismo sería incapaz de decir el número de programas que existen en televisión sobre cocina. Se han puesto de moda y, cuando algo se pone de moda, se explota de tal manera que se llega a la saturación y esto puede provocar incluso el hastío. Uno que va de restaurante en restaurante arreglando peleas entre empleados o familiares y poniendo en orden el local y la cocina. Algunas veces, más que arreglarlo, se te quitan las ganas de ir de las guarderías que se ven en algunos sitios. Otro donde se enfrentan a un jurado a ver quién es el que mejor lo hace. Otro de niños, por supuesto. Eso da audiencia asegurada siempre. Que si famosos dirigidos por sus madres, etc. Todo esto, más los clásicos que ya conocemos, más las secciones de cocina que se incluyen en algunos magazines. Sin olvidar los diferentes estilos: cocina tradicional, moderna o repostería, que también se ha hecho aunque con menos éxito que los otros. Pues eso, que se han puesto de moda y resulta un poco pesado ya ver tanta comida a todas horas y en todas las televisiones.

“Famosos” y telebasura
 
Pero es que la tele es así. Hay que aprovechar lo que da audiencia y exprimirlo al máximo hasta que los datos bajen y se machaque el formato de tal manera que se convierta en telebasura pero de verdad. Es lo que le está pasando este año a la última edición de Supervivientes, ese programa de Tele 5 donde reúnen a unos famosos, los llevan a una isla y, a partir de ahí, a pasar penurias. Esto ha ido degenerando. Como casi todos estos programas que, en principio, llamaban la atención precisamente porque los concursantes eran famosos y nos daba un morbo especial verlos pasar hambre, llorando y sufriendo en condiciones extremas. Ahora a cualquiera lo llaman famoso y en esta última edición, los supuestamente famosos lo son para sus familias porque no se conoce a más de dos. Un hijo de un colaborador de un programa. El ex novio de la hija de la mano derecha de una folclórica. La sobrina de otra y otra de un expresidente del Gobierno. El hermano oculto de una rica. Varios que han salido de otros realitys y programas de la misma cadena. Una jugadora de póker, otra que llaman peloponi y que es un esperpento.
 
Y así unos cuantos famosos de pacotilla que nos meten a la fuerza a todas horas y todos los días. La única que hay que es famosa por sí misma y por la que merecería la pena ver el programa es Bibiana Fernández. Pero claro, con esta selva humana, el programa se hace cuesta arriba e imposible. Aunque siempre hay quien lo ve, porque hay gente pa “to”. El caso es poner a los pseudo famosos en todos los escenarios posibles, ya sea una casa en la sierra, un hotel, un autobús, una isla o una granja, para que veamos sus miserias y cómo se pelean entre ellos. Y si esto da audiencia, bendita audiencia. Ya vendrán otras modas televisivas ¿mejores?.
 
Rosana Güiza