Menú Portada
No me moverán

Miércoles laboral

Junio 15, 2010

Este miércoles, 16 de junio de 2010, el Consejo de Ministros debe aprobar la Reforma Laboral. La reforma consiste en modificar el Estatuto de los Trabajadores. Desde su promulgación en 1984 será la tercera o cuarta vez que se intenta hacerlo en profundidad. En 1994 se introdujeron las ETT y eso contribuyó a flexibilizar el mercado laboral. Desde entonces no ha habido una reforma real. Todo han sido modulaciones. Los 45 días por año de indemnización por despido improcedente en los contratos indefinidos permanecen desde la legislación franquista y así parece que continuará en el futuro.
Esta vez puede que haya algunas modificaciones sustanciales. Por ejemplo, la posibilidad de dar cancha a las Agencias de Colocación en colaboración con los Servicios Públicos de Empleo. El borrador conocido el viernes día 11 así lo anuncia. Lo malo es que en sus últimas líneas de este apartado remite su redacción definitiva a la consulta con las organizaciones sindicales y patronales más representativas y las Comunidades Autónomas. Consulta que debe hacerse en seis meses y que, por tanto, retrasa la aplicación de esta medida hasta 2011 al menos.
Retraso tras retraso
Otra modificación es el conocido modelo austriaco. En virtud del mismo, los trabajadores irán cotizando cada mes para crearse un fondo económico a recuperar en caso de despido o de jubilación. Algo así como un auto-seguro de paro. Así se reduce la tendencia a mantenerse en la empresa para no perder antigüedad. Pero, igualmente, se da un plazo para aplicarlo: un año con consulta previa a las organizaciones sindicales y patronales más representativas. Esta medida será aplicable para los contratos indefinidos a partir de 2012. Otra reforma a esperar.
El FOGASA pagará 8 días de indemnización, de los 20 que se paguen en caso de causas objetivas de despido colectivo por causas objetivas. Pero sólo en caso de contratos de fomento de la contratación indefinida celebrados a partir de la entrada en vigor del Real Decreto-Ley. Es decir, para pocas personas.
Se redefine como causa objetiva de despido colectivo, con 20 días de indemnización por año de trabajo. Esta redefinición es: la empresa debe demostrar pérdidas en los seis meses anteriores a la presentación del ERE. El problema es cómo demostrar esas pérdidas que, según el documento, no pueden ser coyunturales. Los auditores y expertos en empresa tienen negocio asegurado.
Hay un avance en la utilización de la cláusula de descuelgue de los convenios sectoriales. Pero sólo para las empresas que crean que estos convenios pueden dañar la empresa y perjudicar el mantenimiento de los puestos de trabajo. Para el descuelgue se necesita acuerdo entre empresarios y trabajadores o laudo arbitral. No es un procedimiento ni sencillo ni claro, habrá que esperar a su aplicación para ver su alcance real.
Una reforma de “sí, pero no”
Con estos ejemplos basta para darse cuenta que la reforma es un “sí, pero no”, que su eficacia dependerá de muchas circunstancias, interpretaciones y acuerdos. La razón de ello no es sólo el lastre ideológico del Gobierno o su secuestro sindical. Es también que en toda esta legislación intervienen los expertos laboralistas, en su mayoría procedentes del derecho y ajenos a la economía.
Por todo ello, cuando una multinacional quiera decidir una inversión en España u otro país, el informe del despacho de abogados internacional dirá: son 45 días por año la indemnización por despido con un máximo de 42 meses; salvo que se inicien complicadas negociaciones y acuerdos en los que entrarán los sindicatos y también las autoridades laborales. La conclusión será: es un mercado laboral rígido. La consecuencia: el criterio laboral será desfavorable a la inversión en España.
De todas formas, cuando escribo este artículo queda hasta el miércoles para poder rectificar. Lo que temo es que, si las hay, las rectificaciones serán de retroceso, contrarias a la mayor flexibilidad del mercado laboral. Por último, estaría la posible tramitación del Decreto-Ley en las Cortes una vez convalidado. También ahí se puede rectificar ¿Se atreverán PP, CiU, PNV, CC y los partidarios de otros partidos de la economía de mercado a defender posturas de mayor claridad?

José Ramón Pin Arboledas es Profesor del IESE y Director del Executive MBA Madrid