Menú Portada
Los puntos cardinales

Merkel piensa en verde y Sarkozy, en la jubilación

Marzo 29, 2011

Todavía está Ángela Merkel intentado digerir el varapalo que los electores del lander Baden-Würtenberg le han dado a la Democracia Cristiana, hegemónica desde 1952. La Canciller es muy inteligente, y suele medir bien los tiempos en cada una de sus decisiones. Sin embargo, en esta ocasión ha cometido errores más atribuibles a políticos bisoños que a la Gobernante más poderosa de la Unión Europea. Merkel quiso convertir la cita con las urnas en Baden-Würtenberg en un plebiscito para tener una idea certera de cómo será la segunda parte de la actual Legislatura.

Y para ello no dudó en renunciar a dos cuestiones de las que su ideario ha venido haciendo bandera. La crisis nuclear de Fukushima ha hecho que la jefa del Ejecutivo alemán enterrase su decidida y tradicional apuesta por la energía atómica. Y respecto de la cuestión libia, Ángela Merkel quiso dejar claro que Berlín no era neutral, pero optó por no sumarse a la operación militar internacional. Los habitantes de esta región, irreductible bastión de las tradiciones hasta el pasado domingo, pequeños y medianos empresarios en una tierra siderúrgica y automovilística, han elegido a un verde.

Los cambios se pagan

Porque a los votantes de la CDU no les gustan los cambios de chaqueta y los ciudadanos, puestos a ser “verdes”, lo son con toda su autenticidad, no a base de improvisados e increíbles sucedáneos. Así que vemos como el ejemplo de la tierra de Goethe se puede trasladar a otros países, como el nuestro, en el que Zapatero ha guardado en un arcón los valores que le llevaron a Moncloa y que ha venido esgrimiendo como modelo y referente de las políticas sociales tanto en Europa como en Estados Unidos. Los cambios se pagan.

Los aires nuevos se respiran también en la otra potencia continental más allá de la Alsacia. Los franceses han castigado en las cantonales a la UMP de Nicolás Sarkozy, que se ha tenido que conformar con un 20 por ciento de los votos, muy lejos del 36 obtenido por el Partido Socialista, aunque ocho puntos superior al resultado de la extrema derecha del Frente Nacional de la familia Le Pen.

“Tunning” cromático

Martine Aubry es la líder de un PSF en el que las batallas internas que quedan por delante mantienen la incógnita de qué rostro aparecerá en el cartel para la carrera al Elíseo del próximo año. De momento, Aubry cuenta con el respaldo público de cincuenta diputados que defienden que esta mujer aglutina las esperanzas de la izquierda, de las fuerzas populares y de los ecologistas.

Por tanto, vista la experiencia teutona y las estrategias de los vecinos galos, parece que queda claro que las alternativas de izquierda en los principales países europeos se ven obligadas a un “tunning” cromático para lograr que lo rojo mute en verde.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.