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Otras opiniones

Marina Castaño y el dinero de los gallegos

Mayo 30, 2010

La Fundación Cela, más rica en inputs de autor, ha tenido que ser intervenida por la Xunta de Galicia ante el desastre de gestión que la embarga de la mano de la variopinta Marina Castaño que siempre está en el ojo del huracán.

No tengo nada personal contra esta ex periodista gallega pero siempre me dio el tufo que no era trigo limpio, en especial en todo lo que se refería a la captación de fondos públicos para el invento de su marido fallecido.

Pero sí tengo que decir que me parece impresentable y perseguible de oficio que se juegue, una vez más, con los dineros de los contribuyentes bien sea vía Núñez Feijoo o bien con los estatales.

Castaño, según me cuentan, hiló bien con la otrora poderosa Ana Botella, siempre tan intrigante, siempre tan prepotente, siempre tan interesada, y a partir de ahí consiguió que la Fundación Cela contara con ingentes cantidades de dinero procedentes de los impuestos del pueblo llano.

Esos 550.000 euros de presupuesto anual se han evaporado, se han despedido a trabajadores que denuncian la obscena gestión de la cosa y al final tiene que ser el poder público y el dinero que nos esquilman el que sale al rescate. ¡Llueve sobre mojado en Iria Flavio!

Feijoo y Fraga

Cela, en los últimos años de su vida –siempre tan pesetero-, defendió a Manuel Fraga y a José María Aznar y el inolvidable autor de “La Familia de Pascual Duarte” no levantaba la pluma sino era a cambio de algo. Dicen que su devenir intenso por el dinero se acentuó cuando emparentó maritalmente con la Castaño. ¡Al fin y al cabo tuvo que pasarlas canutas cuando actuó de censor en los primeros años del franquismo! Eso siempre deja secuelas.

Lo que estoy pidiendo desde aquí es que la señora Castaño, con Botella o sin Botella, explique la gestión en la Fundación, muy especialmente dónde han ido a parar los cuantiosos recursos con los que han contado. Dicen que esos fondos han servido, entre otras cosas, para pagar su secretaria personal e incluso los sueldos del servicio doméstico de la avispada ex colaboradora de Radio Nacional de España.

Por si fueran pocas las irregularidades denunciadas resulta que el gerente, Tomás Cabaña, iba al trabajo con sus perros obligando a los empleados de la FCMJ a llevarlos a la peluquería y limpiar sus excrementos.

Curiosamente también, es nombrada subdirectora de la Fundación Covadonga Rodríguez, hija del ex dirigente opusdeista Dosteo Rodríguez, ex colaborador intimo de Manuel Fraga durante su mandato largo en la Xunta.

<p align=”justify”>Demasiadas coincidencias. Demasiados puntos oscuros porque estamos hablando de dinero del pueblo llano que se las ve y se las desea para poder llegar a fin de mes. Un nuevo escándalo

Pero Feijoo tiene que aclararlo a la mayor brevedad posible. Y Marina Castaño también. Y si no lo hacen que el fiscal actúe de oficio. Hemos visto ya demasiadas cosas para que unos ganapanes nos quieran seguir tomando la pelambrera.

Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es