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A renglón seguido

Mariano “el collejas”

Diciembre 1, 2015

Mientras los euroamericanos llamados demócratas se reunieron con urgencia en las Azores, no en Belize, nuestro mejor demócrata orgánico (dictador) lo hacía en el Azor con su hélice; y ahora se avizora un congreso multi-lingüe para tratar el asunto que nos tiene liados la cabeza por la mala testa de los defensores, o mejor dicho atacantes, de la llamada Guerra Santa.

Nuestro galaico Primer Ministro sigue pasando de puntillas por las turbulentas e inestables aguas del mar yihadista. Sin decisiones, como si no fuera con él la cosa. Es claro que le asusta la proximidad de la fecha de las elecciones, y no quiere mezclar la munición de mensajes precomiciales, dando guerra en los medios jugándose la piel, con la del campo de batalla, donde se pueden dejar la vida.

Reconquistar el electorado

De entre las últimas cuentas del rosario de sus cuentos: “Al gobierno hay que llegar aprendido” […] “y haber sido, como mínimo, concejal” ¿? “No hay mejor defensa que una buena defensa” ¿? Hay que emprender “la reconquista” del electorado”. Momento chic: Repartir “cheques” por los chicos de familias numerosas.

Fruto del desgaste de las comparecencias, entrevistas, y declaraciones el representante de Podemos se quejaba dulcemente del amargor del cansancio, lo que le indujo a abandonar sus obligaciones como eurodiputado. Por su parte el presidente del Gobierno dice tener una tan apretada agenda, que le impide acudir y participar en los diversos debates a los que ha sido invitado. A eso en mi pueblo se le suele llamar, con el beneplácito de Valdano, miedo escénico a los nuevos.

De la candorosa niña al espontáneo niño

Pero ¡oh sorpresa!: sí le quedó tiempo para acudir a una emisora de radio por su propio pie de la mano de su hijo Juan para realizar un intermitente análisis cómico-deportivo del desarrollo del partido celebrado entre el Real Madrid y el Shartakh Donetsk; con sarta y ¡jartá! de goles. Hemos pasado de la candorosa niña del 2008 al espontáneo niño del 2015.

Preguntado el vástago sobre ciertos comentarios de Manolo Lama su opinión fue que eran “mejorables” y tildándolos de “basura”, a lo que el periodista aludido replicó que no iba a “votar” al partido de su padre. No cabe mayor ejercicio de honestidad en el pupilo de Brey. Y como premio a su juvenil descaro fue condecorado con dos palmeos a mano abierta en la parte posterior del cuello. Sería interesante conocer una descripción médico-forense.

Collejas

¿Tendría la consideración de malos tratos las collejas que le largó la mano larga del caballero Brey a su deudo? ¿Podría evaluarse la escena como un episodio indiciario de una reacción constitutiva de un delito de violencia o maltrato con el agravante de insalvable y concurrente vinculación paternofilial? ¿Dará la Fiscalía instrucciones encaminadas al esclarecimiento de los hechos por si estuvieran tipificados como una infracción?

Quizá sea este el método más incruento a seguir para sosegar las crueles pretensiones de los que efectúan la labor de apostolado en la tierra siguiendo las indicaciones de su superior en el cielo.

Paco de Domingo