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Mensaje en una botella

Manual para preparar la Navidad sin prisas

Octubre 15, 2014

Ahora que se acercan esas fiestas navideñas tan entrañables, estamos a tiempo de ir planificando nuestros gastos con antelación. Porque luego el tiempo se nos echa encima y, sin comerlo ni beberlo, la comida y la bebida pueden acabar faltando. No vamos a escatimar en gastos, que la vida son tres días y dos de ellos son los que dedicamos a pagar a Montoro.

Este artículo es la guía perfecta para organizar tu Navidad sin esos innecesarios agobios de última hora. Es un compendio de cómo gastar con previsión e inteligencia para tener todo dispuesto en la mesa cuando te sorprenda la Nochebuena. Que sí, que cuando te quieras dar cuenta llega el Noche de paz, noche de amor. Cómo pasa el tiempo.

He de confesar que este compendio está basado en un manual que ha revolucionado cualquier método conocido hasta el momento. Porque hasta el momento nunca se había publicado un manual que fuera realmente una auditoría interna: la de un banco formado por la fusión de varias cajas de ahorro. Sí, amiguitos. Me refiero a la auditoría interna de Bankia, en la que aparecen los 15,5 millones de euros en gastos cargados a las tarjetas fantasma de Caja Madrid. Esa auditoría marca un antes y un después en la forma de programar nuestras compras navideñas. He aquí las claves de nuestro manual para preparar la Navidad sin prisas.

El envoltorio y la sorpresa

Que no nos ocurra como a José Antonio Moral Santín, entonces representante de Izquierda Unida en Caja Madrid, que no tuvo más remedio que sacar 3.000 euros en tres cajeros automáticos de la calle Ferraz en la madrugada del 27 de diciembre de 2012. Es que son fechas muy malas, te pilla uno de esos días entre la Nochebuena y la Nochevieja, te das cuenta de que no hay langostinos en casa y a ver qué haces. Pues lo normal en estos casos: saqueas los cajeros.

Matías Amat, que en aquella época era director general de Negocio de Caja Madrid, fue previsor y no esperó a que llegara diciembre para resolver uno de los mayores engorros de la Navidad: la cena de empresa. En la noche del 18 de noviembre de 2010 se quitó de encima el problema y pagó 2.800 euros por cenar en el restaurante Príncipe de Viana. Otros que probablemente resolvieron con antelación el engorro de la cena de empresa navideña fueron Miguel Blesa, entonces presidente de Caja Madrid, que gastó más de 100.000 euros en restaurantes y vino; y Gerardo Díaz Ferrán, que en aquel momento era presidente de la CEOE, que dedicó más de 76.000 euros a restaurantes.

Conviene no olvidarse de la ropa, porque uno no puede ir vestido de cualquier manera en Navidad. Rafael Spottorno, entonces jefe de la Casa del Rey, no tuvo otra salida que gastarse 9.500 euros en una tienda de ropa en dos días. Pero tan importante como el envoltorio, es la sorpresa que llevas dentro. No podemos descuidar nuestro interior. El economista Juan Iranzo, también en aquella época consejero de Caja Madrid, dedicó una parte de los casi 47.000 euros que gastó a la compra de lencería. Probablemente fue el dinero mejor invertido de su vida. Y, ¿por qué no?

Queda demostrado: programar los gastos navideños con  tiempo es la mejor inversión. Nunca nos quedaremos compuestos y sin langostinos. Nunca se nos echará encima la fecha de la maldita cena de empresa. Nunca iremos vestidos con prendas de mercadillo. Y siempre, repito siempre, deslumbraremos con nuestros calzoncillos. O bragas. O ligueros. Eso ya es a gusto de cada uno.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero