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A renglón seguido

Manos Limpias de Negrete

Abril 26, 2016
lopez negrete

La profilaxis y la asepsia son dos elementos a considerar en el campo laboral. Especialmente si están referidos al ámbito médico y alimentario, sin desdeñar en absoluto el territorio del coloquialmente llamado “cariño verdadero”; ese que se ciñe al intemporal guión –al pie de la letra-, y que se ajusta a la medida de las posibilidades de cada uno siguiendo el satisfactorio y gustoso conducto reglamentario.

Salvando en su conjunto esta última figura, la parte del organismo que abandera el mástil del cuidado por excelencia es las manos. No sólo por su indiscutible condición de vehículo de expresión en las relaciones con los demás, sino por la cantidad y frecuencia de superficie de contacto cotidiano a la que las sometemos; incluidos: el tradicional apretón de estos apéndices en señal de saludo, el facial cachete a palma abierta, en calidad de felicitación, el mágico soporte de adivinación de la quiromancia…

Pero durante estos días se ha multiplicado exponencialmente la presencia de una rama menos física y más hermanada con los códigos de conducta establecidos en los densos volúmenes compilatorios de derechos, obligaciones y sanciones: Manos Limpias. Bajo un curioso paraguas sindical esta razón social, que se erige en adalid de causas perdidas y no, o mal, perseguidas, ha promovido el patrocinio de la depredación de particulares o públicos personajes y empresas inmersos en sospechosas presunciones de inocencia.

Sabuesa dispuesta a no soltar presa

Al frente de este fiscalizador buque insignia: el caballero Bernad, si bien ha sido el mascarón de Virginia, como asalariada contratada al servicio de los espurios intereses del sindicato, quien ha puesto la proa hacia la averiguación y demostración de ciertos hechos maridados con la posible constitución de un delito. La letrada López Negrete es la única sabuesa dispuesta a no soltar la presa –condición carcelaria que con el tiempo podría adquirir la Infanta- que tanta sangre, sudor y lágrimas legales le ha supuesto, hasta sentar en el banquillo, entre los “no sé qué pinto aquí”, a Cristina en contra del criterio del nuestros representantes públicos.

Y en esto, una bomba ha saltado, al conocerse que Manos Limpias ensuciaba –¡sí, ya sé!… presuntamente- las suyas con maniobras de prácticas de extorsión, solicitando dinero a cambio de dar marcha atrás en la copulación acusatoria, y la metralla solicitada podría rondar los tres millones de euros (más o manos): ¡Menudo polvo!… Y sin anestesia. Las diferentes partes, acusación y defensas, involucradas en el juicio oral han solicitado, muy solícitos ellos, el apartamiento de la expresiva y combativa abogada; con nulo éxito. Flaco favor del feminal Tribunal a los peticionarios.

Mientras ella se desmarca del “negociete” del despacho contratante intentando constatar la diáfana independencia de su labor al frente de la causa sin contaminación de compraventa de voluntades, D. Miguel ha sido detenido y encarcelado a instancias de la fiscalía por el señor magistrado-juez Pedraz.

En otros foros culturales, a desmano, a los de “a manos llenas” se les cortan. Aquí cabe esperar que la autoridad no se las lave.

Paco de Domingo