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El rincón del lector

Maldito día 22

Octubre 25, 2013

Asquerosa y sorprendente la premura con que fue excarcelada por la Audiencia Nacional la terrorista Inés del Río. Que menos que un poco de respeto al dolor de las víctimas y sus familias y un mínimo de consideración hacia los ciudadanos. Ayer España entera, salvo la obligada cuota de descerebrados y salvajes, asistió entre alarmada y desconcertada por la liberación de una asesina perteneciente a la banda ETA que sigue viva, sin disolverse ni entregar las armas. Un colectivo de enfermos que creció con el derramamiento de sangre inocente producto de sus crueles atentados.

Más triste aún, si cabe, es el haberse cometido brutalidades indiscriminadas originadas en algunos casos por intereses bastardos, llegando incluso a que el brazo político de ETA con sus sortus, bildus, amiures y batasunos, perfectamente legalizados, cada día acaparan nuevas parcelas de poder, que muy pronto, comenzaran a celebrar homenajes al terror y sus terroristas.

A estas alturas y tras la desastrosa sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, deberá prohibirse tal como ha prometido el Gobierno y por un elemental principio de dignidad, cualquier acto enalteciendo el terrorismo, tendente a humillar y masacrar todavía más a las víctimas. El que continúen sucediendo deleznables sucesos como el comentado, viene demostrar la merecida y creciente desafección ciudadana hacia los políticos y sus partidos, reflejada en todas las encuestas.

Pronto, el colectivo proetarra, envalentonados por la citada sentencia, comenzarán a dar la matraca con el acercamiento de sus presos, revisión de las condiciones de las cárceles y permisos, y ya puestos que se les dote con móviles de última generación, televisores de plasma en las celdas y portátiles para poder comunicarse con sus correligionarios, etc.

En breve y dado que son muchos los terroristas a los que habrá que excarcelar, se multiplicarán los apoteósicos recibimientos en sus respectivos pueblos, a los que se otorgará categoría de héroes, y mientras, el Gobierno, continuará con el mantra de que “la derrota de ETA es inapelable” pero lo doloroso es ningún gobernante se atreve a decirnos cuando. Es como el Oráculo de Delfos pero en versión pobre.

Por cierto: ¿Alguien ha leído o escuchado alguna declaración el pasado día 22 por parte de Rajoy sobre la mencionada sentencia y el doloroso estado de las víctimas? Se puede ser comedido, prudente y reservado, pero cuando se ejerce de presidente del Gobierno resulta incomprensible el no dar la cara y pronunciarse sobre una decisión que ha creado tanta alarma. Eludir a los periodistas y contestarles con la despectiva frase de que “en Madrid llovía mucho” ha sentado muy mal y con razón.

Las nuevas excarcelaciones de asesinos y otros peligrosos delincuentes, producto de la anulación de la doctrina Parot, va a indignar y enrarecer todavía más el deteriorado clima existente en España comenzando por las víctimas, que sin ser rencorosas tienen memoria y por el momento solo están recibiendo sufrimiento y desolación. No es justo.

José-Tomás Cruz Varela
D.N.I. 02470916A