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No me moverán

Madrid y Cataluña

Marzo 9, 2010

En los últimos años está cambiando la estructura económica de España. No gracias a las declaraciones de los políticos y expertos que abogan por ese cambio, sino porque las circunstancias lo imponen. Una expresión de esta transformación es la relación Madrid-Cataluña.
Madrid y Cataluña son dos polos de un eje económico importante para España. La afluencia en el puente aéreo y el Ave Atocha-Sans lo certifican. Lo tradicional, hace muchos años, era que Madrid fuera la capital del Estado, el centro administrativo, y Cataluña el centro empresarial. Pero eso está cambiando, sobre todo en los dos últimos años.
Por primera vez, el PIB de la Comunidad de Madrid ha superado el de Cataluña. No había ocurrido nunca. Pero hay algunos datos más significativos. En los nueve trimestres de crisis, hasta el final del 2009, Cataluña ha sido la Comunidad que más empleos públicos ha aumentado, un 15,1%. Por el contrario en Madrid han disminuido en un 0,3%. Si se tiene en cuenta que en Madrid tiene un peso importante de la Administración del Estado y en Cataluña no, la conclusión es evidente: las administraciones autonómicas y municipales catalanas han crecido mucho más que las madrileñas.

Los extremos se tocan

Otra de las diferencias es el nivel de paro de ambas comunidades. Cataluña tendrá en el segundo  trimestre de 2010 el 17,4% de desempleo sobre la población activa, el de Madrid será menor, el 14,9%; ambas por debajo de la media de España que será el 19,2%. Pero si esto las distingue también lo es el crecimiento del paro de donde parten. En julio de 2007 tenían prácticamente el mismo nivel de paro el 6,1 y el 6,2 dos años más tarde Cataluña ha destruido más puestos de trabajo y su paro ha crecido 2,5 puntos más.
Encontrar las causas de estas diferencias no es fácil, menos aún la dinámica que parecen desvelar. Una explicación puede ser su distinta estructura económica: empresas más grandes, nacionales y multinacionales en Madrid y más PYMES y familiares en Cataluña; las primeras más resistentes a las crisis y las segundas más vulnerables.
Otra explicación es la orientación de los Gobiernos de cada una de estas comunidades que tienen orientaciones distintas desde hace casi ocho años. Madrid, con Esperanza Aguirre, tiene una inspiración liberal, dentro de la ideología del PP. Cataluña, bajo el periodo del tripartito, tiene una orientación radical-socialista encarnada por Montilla y sus socios de Esquerra e Iniciativa, enredados en una deriva identitaria que consume gran parte de sus esfuerzos.
Probablemente hay muchos más factores; ninguno por si solo explica la diferencia y es la confluencia de todos lo que la produce. Un estudio profundo que indagase las causas sería de gran utilidad. No obstante las ciencias sociales no son mecanicistas, las relaciones causa efecto no son unívocas. Los resultados dependen de la acción humana. No es neutral tener un tipo de Gobierno u otro.
Eso es seguro. 

José Ramón Pin Arboledas es profesor del IESE y Director del Executive MBA Madrid