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Otras opiniones

Madrid 2016: ¡Farsantes! ¡Triperos!

Octubre 4, 2009

¿No se les caerá la cara de vergüenza? En Singapore a Gallardón y su legión de invitados, ¡todos gorroneando a dos carrillos por la patilla!, fueron pasados por la piedra por Tony Blair y Sebastian Coe cuando ya llevaba 60 millones de euros gastados en el vano intento de organizar los JJOO del 2012.
Y Gallardón, como cada vez que no consigue algo, llorando como un niño mal criado. Te han vuelto a derrotar y punto. Suficiente tienes con ser alcalde de Madrid.
¡No han aprendido nada! Claro, no pagan ellos. Comprendo la dificultad de alcanzar la nominación pero lo que justamente critico es esa euforia desatada, esa chulería sin causa, esos gastos desmesurados, esa ambición por llevárselo. El resultado final lo cantaban hasta las cigarras de la M-40 .</div>

Una delegación multitudinaria

Y está bien competir, pero me quieren decir ¿qué han hecho en Copenhague una delegación de más de 450 personas, todas de gorra? Hasta el jefe de la UGT de Madrid, invitado, off course, se ha pasado una semana de vacaciones a coste del dinero de los trabajadores en paro. No sé cómo se llama ese sujeto, ni me importa, pero el tío daba lecciones al COI acerca de no sé cuantas cosas del movimiento olímpico.
 ¡Qué jetas!  En lugar de manifestarse en la calle protestando por el insufrible e intolerable desempleo prefirió pisar moqueta y comer a dos papadas a costa de esos parados. Pero podría decir esto de otros muchos que no aportan más que gasto, gasto y gasto.
Somos el país más endeudado del mundo y esto no hay quien lo arregle. ¡No sé a qué coño esperamos los ciudadanos para alzarnos en armas y colgar a más de uno con la soga hecha a base de los billetes que han cobrado de nuestros impuestos!
Qué espectáculo en los días previos a la decisión olímpica. Los pesebreros de los medios públicos jaleando una esperanza vana. Hasta el más descerebrado de los políticos al uso sabía que Madrid no contaba con ninguna posibilidad; aún así Gallardón y sus cuates no han tenido reparo alguno -¿será esto malversación de caudales públicos?-en disparar con pólvora del pueblo y encima con chulería, con desparpajo, sacando pecho.
Claro, que ya están hechos los recibos del nuevo impuesto de las basuras; algo es algo.

Hasta jamones de pata negra

Creo que después del nuevo fiasco algún fiscal, juez o quién sea debería pedir un extracto de esa millonada de euros que nos ha costado a todos los paganinis la nueva fantochada ridícula del Ayuntamiento de Madrid y de paso, Zapatero, el Rey y los mariachis que uniformaditos ellos se han comido los 60 jamones, patanegra, que el restaurante Txistu se llevó hasta la capital danesa para que los privilegiados del alcalde no pasaran necesidades. ¡Qué descaro! Creo que la única que no fue invitada fue Curry Valenzuela que, al parecer, de esto de jamones sabe un rato.
Tampoco estaría demás, porque lo pagamos nosotros, conocer la lista completa de invitados y el coste del avión, el hotel, las comidas, los uniformes, las maletitas hechas “ad hoc” y me supongo que hasta alguna que otra mujer de moral distraída. Vistos los antecedentes nada puede extrañarnos ya.
Y mientras estos ganapanes de lujo se gastaban lo que no es suyo, España recogía cien mil parados nuevos. Todos tan contentos. Ellos tienen poltronas y restaurantes de cinco estrellas. ¡Qué descaro!
¡A ver ahora quién paga esa factura! El espejismo, más que esperado, ha estallado. ¿Quién se hace ahora responsable?
Nosotros. A pagar y a callar.

Graciano Palomo es editor de Ibercampus.es, periodista y escritor.