Menú Portada
Mensaje en una botella

Luis, sé fuerte; Luis, qué fuerte

Enero 28, 2015

Todo partido político tiene su Bárcenas, y el que avisa no es traidor. Todo Julio César tiene su Bruto, todo Leónidas tiene su Efialtes y todo Cristo tiene su Judas. Nadie es inmune a la traición. De hecho, la traición es directamente proporcional a la relevancia del traicionado. Mariano Rajoy sabe que esa fístula anal en la que se ha convertido el extesorero del PP, sólo desaparece con cirugía. Eso no se cura con una pomada y pasa un tiempo hasta que puedes volver a sentarte.

“Esa persona por la que usted me pregunta” es el gogó de la puerta de entrada de la Audiencia Nacional. “Esa persona a la que usted se refiere” se arroga el poder de responder a las preguntas en conferencias de prensa improvisadas y entrevistas concertadas. “Esa persona por la que usted se ha interesado” aparece tres veces por semana ante los ojos de la gente y recuerda que está libre fuera de la jaula, buscando alpiste.

Hay personas que los lunes, miércoles y viernes tienen inglés o danza. Otras prefieren hacer deporte en la calle o ir al gimnasio. Las hay que se decantan por tareas tan poco glamurosas como hacer la compra. Tú eres diferente:  los lunes, miércoles y viernes tienes rueda de prensa en la Audiencia Nacional. Procura tomar vitaminas, que eso cansa. Luis, sé fuerte. 

Lo que faltaba

<p align=”justify”>Tu cuñado y tu suegra han contribuido decisivamente a pagar tu fianza. Y, de paso, han restituido el honor de esos parientes tan cruelmente castigados durante la historia. Después de tu salida de la cárcel, todos vemos con otros ojos a cuñados y suegras. Cuánto bien has podido hacerles. Cuánta generosidad en tus acciones. No lo sabes tú bien, Luis. Se me saltan las lágrimas, pero tengo que seguir escribiendo.

Atrás has quedado Luis el Cabrón después de estos 19 meses a la sombra. Has tenido tiempo suficiente para planear con deleite tu estrategia, para estudiar a fondo tu puesta en escena y para diseñar el camino que te conduzca a la meta. Durante este año y medio en chirona has aprendido a cocinar el plato frío de tu venganza.

Cada noche te vas al sobre y sueñas con sobres. Cada mañana sales del sobre y te frotas las manos, se sobreentiende. Cada día apareces con esa imagen impoluta, ataviado con tu cover coat, y te presentas tres veces por semana en la puerta de la Audiencia. Cada vez que una cámara te capta, miras fijamente al objetivo y pareces querer decir: “Os vais a cagar”. Lo que faltaba. Primero la fístula anal y ahora, a hacer fuerza. Con lo que eso duele. Luis, qué fuerte.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero