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Otras opiniones

Los ultras asedian a Letizia

Septiembre 8, 2010

No conozco personalmente a la Princesa de Asturias, salvo un encuentro con un grupo de periodista en el Hotel Reconquista de Oviedo con ocasión de la última edición de los Premios Príncipes de Asturias.
 
Tampoco tengo especial interés en defender la Monarquía ni los intereses del Heredero de la Corona salvo en lo que representan de permanencia de España (en eso soy beligerante porque soy jacobino), pero tengo para mí que la muchachita asturiana está sufriendo un linchamiento personal digno de mejor causa.
 
Lo hacen gentes que no creen en la democracia del lado españolista y del lado secesionista. ¡Ya está bien de cantamañanas! Hace unos días, haciendo zapping me encuentro en Intereconomía a un sujeto de apellido fascista, más tonto que una zanahoria desteñida, cuyo padre sirvió y abrevó en el franquismo (algo así como Castro-Villacañas) arremeter contra la esposa del Príncipe porque, decía el muy lerdo, que “es republicana, de izquierdas, etc…”
 
¡Pero qué coño sabrás tú si hablas de lo que oyes en tus círculos facciosos! Si ni siquiera distingues los géneros periodísticos, aunque estés cobijado por el ultra católico Ariza. O quizá por ello.
 
Letizia en rojo
 
Que yo sepa, Letizia Ortiz presentó un telediario junto con Alfredo Urdaci, un rojo republicano como todo el mundo sabe, en los tiempos en los que TVE estaba dirigida por José Antonio Sánchez, otro rojo, en los tiempos en los que la televisión estatal estaba dominada a su antojo por Aznar, todavía más rojo.
 
Pero, ¿de qué demonios estamos hablando? Ahora si de lo que se trata es de poner en jaque a la institución y su futuro porque el Rey respeta la voluntad del pueblo y no hace otra cosa que acatar la Constitución, pues, oiga usted, tírese directamente por el Puente de Segovia.
 
Luego están los de la acera de enfrente. Los secesionistas vascos y catalanes que creen que lograrán su objetivo de liquidar la Nación más antigua del mundo si la Monarquía cae. Es verdad que la errática política de un pobre gobernante como Rodríguez Zapatero ha puesto a España en jaque. Pero se olvidan o desconocen que España existe, los españoles orgullosos de serlo (pese a nuestras muchas miserias), también y la voluntad decidida de vivir juntos (con nuestras peleas y demonios familiares), lleva ya más de 500 años de ejercicio.
 
Letizia aportó aire nueva a una institución decimonónica. Y si el Príncipe Felipe -contra viento y marea-, decidió desposar a la periodista asturiana (eso sí, se cree que sabe más de lo que sabe), hay que respetarle, aunque sea Heredero, alto, guapo y atractivo, algo que se respeta malamente por estos lares.
 
Lo peor que le puede pasar a la Princesa es precisamente ser pasto de la telebasura y de la peor prensa rosa. ¡Pero con eso tiene que lidiar! Tampoco pasa nada.
 
Lo grave es que esos tipos de escasa monta intenten sacar la piel a tiras a una ciudadana que vive en Palacio simplemente porque sea una chica de su tiempo.
¡La que te espera, colega!
 


Graciano Palomo es periodista, analista político y Editor de Ibercampus.es