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Otras opiniones

¿Los perroflautas al poder?

Junio 10, 2014

El movimiento de “los indignados” suscitó inicialmente mi simpatía: sobran los motivos de indignación contra la política antisocial y el latrocinio de nuestra clase política; sin embargo, cuando escuché en la Puerta del Sol sus aberrantes propuestas, en gran medida asumidas por el exitoso partido “Podemos”, vi que no trataban de regenerar la política sino de aprovechar su degradación para lograr reivindicaciones tan egoístas como irrealizables.

Aunque muchos piensan que el éxito electoral de “Podemos”, obtenido pese a su reciente creación y sus escasas publicidad y expectativas previas,  es flor de un día, me temo que se equivocan y que un amplio espectro social, que en buena medida no votaba porque nadie le ofrecía el nirvana parasitario al que aspira, ha encontrado su partido y en el futuro multiplicará sus votos.

Que la sociedad les aporte a ellos y no lo contrario

Como dicho espectro no parece que esté integrado por los mejores y los que más pueden aportar a la sociedad sino por los que más pretenden que la sociedad les aporte a ellos y su participación estará basada, no en la regeneración y la superación de la degradación social de la que forman parte, sino en la demagogia, el egoísmo y el revanchismo que predica “Podemos”, el futuro, que parece claro que radicalizará a la derecha y obligará al socialismo moderado a moverse fuertemente hacia la izquierda, parece sombrío.

Repasemos al efecto algunas de las propuestas del “Programa Colaborativo” de “Podemos”: aumentar sustancialmente el salario mínimo y dar a todos una prestación social al menos equivalente al mismo (¿quién va a querer trabajar?), estatalizar las telecomunicaciones, la energía, el transporte, la sanidad y la educación (como Cuba y la URSS), despenalizar la ocupación de viviendas que sus propietarios únicamente podrán recuperar si demuestran que las necesitan,  nacionalizar las explotaciones agrícolas “infrautilizadas”, nacionalizar las viviendas vacías, hacer prevalecer los derechos de manifestación y de protesta sobre las medidas de seguridad, servicios públicos gratuitos para todos, prohibición de los copagos, supresión de la enseñanza concertada, establecimiento de mecanismos para la condonación de las deudas hipotecarias, impagar la deuda pública, adjudicar las obras públicas prioritariamente a las Cooperativas y PYMES, legislación sobre memoria histórica que impida el olvido (¿rencor para siempre?) reconocer el derecho de autodeterminación, supresión de controles fronterizos, derecho de voto para los inmigrantes incluidos los irregulares, etc. etc. y todo ello acompañado de mucha democracia directa y muchos referéndums (la coartada de los países totalitarios).

¿Quién pagará sus propuestas?

Algunos se preguntarán quién pagará todo lo anterior; no se preocupen, los ideólogos de “Podemos” han pensado en ello y lo tienen resuelto: han renunciado a tener ideología y a suprimir el capitalismo a fin de que todo se financie aumentando los impuestos a los ricos.

 ¿No son motivos suficientes para que se les vote? ¿Hay algo más apetecible que vivir sin trabajar en una casa legalmente okupada cobrando un salario social, con el Estado cubriendo todas las necesidades,   y con los ricos pagándolo todo? No se cómo no se nos había ocurrido antes; como dice su líder, Programa, Programa y nada de pamplinas ideológicas.

Todo “democrático”

Me he referido a aspectos  del Programa de “Podemos” que, la verdad, no me merecen una opinión demasiado positiva, pero no quisiera terminar sin referirme a otros aspectos del mismo que, en cambio, me parecen dignos de todo encomio: por ejemplo, las llamadas al establecimiento de “la economía democrática”, “la educación democrática”, “la energía democrática” “la sanidad democrática” y otras materias “democráticas” varias; no sé en qué consisten, pero me parecen muy bien. También me ha parecido muy bien lo de la protección “a las mujeres, a las personas lesbianas, a los gays, a los bisexuales, a los transexuales y a los intersexuales”, aunque hay combinaciones no contempladas cuyos miembros al parecer han protestado y ¡horror! he oído a alguna mujer quejarse de la asimilación explicita con los otros colectivos (sugerencia de posible redacción alternativa: “se protegerá se protegerá a todos menos a los hombres heterosexuales”).

Adolfo Barrio