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Atando cabos

Los mismos desde que murió Franco

Marzo 7, 2012

Definición de clientelismo: “Cuidado o protección con el que los poderosos defienden o favorecen a los que se acogen a ellos. Desgraciadamente es lo que ha venido ocurriendo en Andalucía en los últimos años. Ocurre y ha ocurrido en otras autonomías y regiones, pero en Andalucía gobiernan los mismos, gobierna el mismo  partido político desde que se murió Franco, desde que existe la democracia. Y es precisamente la falta de alternancia, la falta de higiene democrática, el mejor aliado del clientelismo político. El camino más corto para que el clientelismo se convierta en régimen establecido. Por la sencilla razón de que en Andalucía gobiernan los mismos desde que murió Franco.

El uso de los fondos públicos para pagar y cultivar afinidades y amistades ha sido una de las señas de identidad lamentables de Andalucía. Cierto es que vamos conociendo detalles conforme se acercan unos comicios electorales, pero también podríamos concluir que gracias precisamente a que estamos cerca de las elecciones, podemos conocer y confirmar con hechos algo que ya muchos sospechaban. La corrupción casi generalizada en la Comunidad Autónoma más poblada de España.

 No sólo delata las grabaciones, sino un informe exhaustivo de la Cámara de Cuentas

Lo último, que dará que hablar sin duda en los próximos días, es el escándalo de la empresa pública Invercaria. Los directivos y técnicos de esta empresa supuestamente dedicada a la inversión y gestión de capital riesgo en Andalucía repartieron dinero con informes falsos y sin control, coaccionaron a sus empresarios  y si no había plan de inversión “se lo inventaban”, tal y como se reconoce, no sólo en las grabaciones a la presidenta de Invercaria, sino en un informe exhaustivo de la Cámara de Cuentas andaluza quien denunció que la gestión de esa empresa “está trufada de irregularidades, incluyendo la existencia de un fondo para repartir dinero público de forma discrecional y al margen de los procedimientos administrativos.  

Al informe de la Cámara de Cuentas se añade las tan traídas y llevadas grabaciones, que sobre todo sirven para ofrecernos detalles del “talante” y una visión global de la “ética” de los personajes que estaban la frente de la empresa pública.

La grabación es entre un directivo, que termina resistiéndose a un cometer un presunto delito y la Presidenta de la empresa, Laura Gómiz:

 
Él dice:
–   No puedo hacer un plan de negocios a toro pasado inventándome una rentabilidad.
 Y ella:
–   ¿Acaso vas a firmar tú los expedientes, entonces qué más te da?
 Él dice:
 –   Pero ¿cómo me puedes pedir que falsee los informes?, eso no es honrado.
 
Y ella:
 –   Piensa en la realidad, Cristóbal, las cosas son como son. Todo el mundo sabe cómo se han hecho las cosas aquí.
 
Y él, que se sigue resistiendo y tirándola a ella de la lengua.
–   Pero, Laura, qué me estás diciendo.
 
Y ella que ya se dispara.
–   Yo sé dónde estoy, Cristóbal; lo que no sé es dónde puñetas estás tú. Que estás en una administración pública, hombre, que no podemos dedicarnos ahora a sacar mierda.
 
Y, disparada, acaba incriminando a quienes están por encima de ella, a los que llama “mis mayores”:

–   Todos ellos saben lo que hay aquí, mis mayores saben qué papeles hay y qué papeles faltan.

En sólo un extracto de todas las conversaciones de una de las empresas que están en poder de los tribunales. La pregunta es ¿Cuántos extractos y cuántas empresas pueden estar en la misma situación?

La palabra “clientelismo” también significa que el poderoso patrocina a quien se acoge a él a cambio de sumisión.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio