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Los puntos cardinales

Los misiles cubanos pasan la ITV en Corea del Norte

Julio 23, 2013

Todavía hay quienes, por razón de edad, nos acordamos de algunas formas de estudio y de diversión a base de juegos con música muy educativos. Cada vez que escuchábamos a algún mayor desafiarnos con las palabras mágicas “de La Habana ha venido un barco cargado de…” había que poner el ingenio a trabajar. Que supongo será lo que ha tenido que hacer el Gobierno panameño cuando sus servicios de aduanas en el Canal descubrieron lo que se ocultaba bajo los sacos de azúcar almacenados en un barco de bandera norcoreana. Los responsables de las impresionantes Esclusas de Miraflores están acostumbrados al trasiego naval de buques de todo tipo y calado. La bitácora del Chong Chon Gang, que todavía permanece en custodia de las autoridades del istmo, indicaba que había zarpado el 12 de Abril del puerto ruso de Nakodka, apenas a doscientos kilómetros de Corea del Norte. El 31 de Mayo entraba en el canal panameño por su ribera pacífica y un día después había atravesado el país hasta la orilla caribeña para poner proa hacia La Habana. El día 11 del presente mes el barco fue registrado nuevamente por Panamá en su ruta de vuelta. Cuando se llevó a cabo la inspección, los funcionarios panameños empezaron a descubrir que la carga escondida no se correspondía con lo declarado. La delegación de Estados Unidos ante las Naciones Unidas ya dejó claro la semana pasada que la mercancía viola tres resoluciones del Consejo de Seguridad relativas a la política de sanciones respecto del régimen de Pyongyang.

La “bananera” respuesta de Cuba

El propio presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, admitía tanto la sorpresa como la incapacidad para que sus fuerzas locales llevasen a cabo un registro y un análisis pormenorizado de cada una de las piezas escondidas en las bodegas del barco norcoreano. Las explicaciones oficiales de Cuba han estado en la línea de lo que marca la ortodoxia del régimen. Con un par, un locutor de la televisión cubana subrayaba que el material de guerra, misiles y piezas de cazas de combate MIG, entra otras, era “obsoleto”, y se había embarcado para su posterior reparación en Corea del Norte. Al margen de la broma de mal gusto que supone esa explicación acorde con el manual bananero de los hermanos Castro, hay cuestiones que alguien debería responder al tratarse de un episodio de extrema gravedad. Se me ocurre preguntar en voz alta a qué país pertenecía el arsenal. ¿Eran conscientes de la ilegalidad de su carga? ¿Por qué, si no, iba oculto y sin declarar? Y me preocupa, sobre todo, saber si es éste un hecho aislado o acaso Corea del Norte y Cuba violan sistemáticamente las resoluciones de la ONU. Con estos supuestos, merece la pena que reflexionemos sobre el hecho de que los de La Habana y Pyongyang son regímenes de modelos políticos y económicos que han sucumbido por el propio desarrollo de la historia. En el caso de Corea del Norte, es el malo oficial del mundo, y gusta de representar ese papel, desde luego más caricaturesco que temible. En el de Cuba, llevamos décadas escuchando la letanía del bloqueo, aunque hemos visto que el bloqueo no funciona con sus amigos norcoreanos. Lo deseable es que algún día, de una vez por todas, el Gobierno cubano explique quién es su principal suministrador de bienes y servicios. Quizá, cuando se entere Willy Toledo, se haga balsero y busque el paraíso en Florida.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.