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Entre alfileres

Los mejores y peores vestidos de los Globos de Oro

Enero 13, 2014
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La 71º edición de los Globos de Oro, la primera alfombra roja de la temporada, no ha defraudado a nadie. Las estrellas han lucido, como nadie, los vestidos de los mejores diseñadores del momento. Pero, no solo de trapos viven las stars cinematográficas; hemos visto exquisitas joyas, espectaculares bolsos, increíbles zapatos… en definitiva, telas, colores, diseños, brillos… Había para elegir y… para gustos, los colores.

Hubo de todo, aciertos, errores, zapatillas. Si, has leído perfectamente. Joaquin Phoenix, que acudió con su madre Arlyn, acaparó todos los flashes por ir en zapatillas y con una coleta de andar por casa

Vuelve con fuerza el oro blanco, aunque también se lucieron especiales piezas de oro amarillo, piedras preciosas y muchos gloss en zapatos con unos tacones de vértigo.

El Hotel Beverly Hilton de Los Angeles fue testigo. El color rojo está de moda, quedó claro en los Golden Blobes y no solo por la alfombra (inundada minutos antes de que todo empezara).

Las mejores vestidas

Espectacular Emma Watson. La joven actriz acaparó dos galardones: la mejor vestida y la más atrevida. Combinó a la perfección un recatado vestido rojo de Dior por delante, convertido en un pantalón negro escotado por la espalada. Falla el color del zapato (dos son compañía, tres multitud).

También lució escote, aunque en este caso por ambos lados y en pico, Amy Adams. Su valentino bicolor fue de los más admirados de la noche junto con el vestido rojo con capa de Ralph Lauren que lucía Lupita Nyon’go.

Los brillos también acapararon miles de elogios. Olivia Wilde lució prenda y embarazo con Gucci verde esmeralda ajustado y Naomi Watts, collar aparte, deslumbró con su vestido metalizado de Tom Ford.

Las peores vestidas

No hay palabras para definir el look de Lena Dunham. No tengo claro que gustó menos, si el color (amarillo chillón), el vestido de corte sirena de Zac Posen, la percha, el peinado o el tatuaje.

Tampoco se me ocurre ninguna defensa para Drew Barrymore. El hecho de estar embarazadísima no la excusa por haber elegido el vestido más feo del mundo y el menos favorecedor. El Monique Lhuillier fue la peor elección posible. Los pétalos, la transparencia, el color, el peinado, seguro que al llegar a casa le comentó a su chico: “Cariño, ¡hoy no hemos acertado!” Otra vez será.

Ellos

De los más guapos, sin duda, destaco a Bradley Cooper y a Robert Redford; el primero especial con esmoquin y el segundo, no menos espectacular con su traje negro. El peor, y difícil superar, Bono, el cantante de U2.