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Otras opiniones

Los Mayores

Enero 25, 2010

Mi amigo Juan Ymedio decía en una entrevista a la periodista Rosa Villacastín que las cosas más importantes de la vida las había aprendido de los mayores.
 
Qué razón tienes querido Juan y qué poca atención prestamos a nuestros mayores.
 
Lamentablemente cuando llega la jubilación les apartamos como si se tratase de muebles viejos que no sirviesen para nada. Lo más llamativo es escuchar esas noticias veraniegas de desaprensivos que les abandonan cuando llegan las vacaciones y les dejan tirados en autopistas o gasolineras. Si son perros o gatos, se arma una buena con toda clase de asociaciones de protección de animales, Greenpeace y lo que haga falta, pero si son ancianos…
 
El Hombre es el único ser que degenera, está claro, y más cuando vive en una sociedad cautiva como la nuestra, que hace apología de derechos y obligaciones completamente amorales.
 
Y si estoy equivocada que alguien me aclare por qué en nuestro país la gestión de la tercera edad es tan inhumana e inútil. Llegados a una edad deberíamos tener la libertad de poder escoger entre seguir llevando una vida laboral activa o dedicarnos a ir a Benidorm con el INSERSO a bailar la canción de Los Pajaritos.
 

Mayores y muy útiles

No todas las personas que llegan a una edad quieren aparcarse en un rincón, porque todavía se sienten útiles. El problema es que la sociedad actual, y que llamamos equivocadamente moderna en vez de cutre, no cuenta con medios para readaptar a estas personas y ubicarlas en otro tipo de trabajo donde sigan siendo útiles.
 
Por esta razón, no comprendo, por ejemplo, que un catedrático de Economía que haya estado 50 años en activo no pueda desempeñar un cargo de asesor con la ministra Salgado (que mas la valdría pensándolo bien), o si ha sido cocinero pueda dar unas clases a discapacitados…Se trata de seguir haciendo algo útil en esta sociedad, pero a otro ritmo y con otra intensidad.
 

Experiencia y sabiduría

En la mayoría de las ocasiones olvidamos que la experiencia y la serenidad son dos virtudes que no poseen lo más jóvenes y preparados tecnócratas. Lo que no cubre la máquina sólo lo puede cubrir el hombre y el hecho de llegar a una edad no significa estar muerto sino todo lo contrario.
 
Existen estudios clínicos que evidencian que la actividad física y mental aumenta la esperanza de vida. Por este motivo aquellos que han ejercitado sus músculos con el deporte físico, su memoria con la lectura o un trabajo intelectual, tienen mayores posibilidades de vivir más tiempo. La apoptosis es un término científico que sirve para definir el proceso de autodestrucción de las células cuando sienten que ya no sirven para nada.
 
Siempre me he sentido orgullosa de mis mayores, de mis abuelos, de mis padres, de mi querido socio Gabriel que tanto nos enseña en el despacho, de mi querido profesor de derecho…
 

Les debemos la vida, ¿o no?

Odio la palabra vejez por la connotación negativa que contiene. Ser mayor no significa carecer de facultades mentales o físicas aunque puede darse el caso. Conozco vagos de 30 que a base de no ejercitarlas podrían ser confundidos con el padre de Matusalén.
La sociedad no ha aprendido a encajar las diferentes etapas de la vida porque vive ensimismada contemplándose el ombligo.
 
Yo no puedo imaginar una estructura social ni empresarial compuesta únicamente por jóvenes. Sería un absoluto fracaso. La experiencia es un valor añadido que no se enseña en las universidades. Debemos empezar a pensar en ellos con otro sentido del respeto y del cariño.
 
Debemos diseñar otros esquemas donde ellos siempre estén presentes y donde les dejemos seguir demostrando lo mucho que valen…al fin de cuentas se lo debemos… porque les debemos la vida ¿o no?
 

Teresa Bueyes