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Los puntos cardinales

Los Le Pen abren sede en Lampedusa

Marzo 8, 2011

Una de las cosas que ha ocurrido en los últimos días que me ha hecho congraciarme con el oficio es la recuperación de las hemerotecas. Porque alguien ha rescatado de los archivos una portada del entonces referente diario Ya del 7 de Abril de 1974 que demuestra que la Historia, después de dejar de ser noticia, se repite.

Pues bien, algo similar ha ocurrido cuando consultaba notas y apuntes de un proceso electoral emocionante como pocos. Aquel 5 de mayo de 2002 los franceses, incluso medios tan poco sospechosos como Libération, ilustraban su portada con el dibujo de una nariz apretada por una pinza para pedir en segunda vuelta que el voto a Jacques Chirac frenase a Jean Marie Le Pen. Era muy ilustrativo hablar con ciudadanos de todo tipo y condición que se aferraban a la desmesura que suele concitar la xenofobia. Incluso había quien, carné socialista en mano, abogaba por rigurosas fórmulas de control para los no comunitarios.

Nueve años después, mientras Chirac pierde horas de sueño por las asignaturas pendientes no resultas durante su etapa como Alcalde de París, la hija del líder del Frente Nacional, Marine, se sitúa a la cabeza de las encuestas. Ha sido la empresa Harris Interactive la que le otorga el 23 por ciento del apoyo popular, frente al 21 que obtendría el carismático aunque contestado Nicolás Sarkozy.

La inmigración como ideario

Y hoy, como entonces su padre, Marine Le Pen sabe que puede construir un discurso de campaña con apenas un par de argumentos. Cuando se hizo con las riendas del partido hace un par de meses, Marine no tuvo empacho alguno en asegurar que la presencia de musulmanes en suelo francés es una forma de fuerza de ocupación. Con los sondeos en la mano, la presidenta del FN prefiere optar por la cautela y abandonar cualquier falso entusiasmo. No obstante, asegura contar con algo más de un año para poder explicar a la base de un electorado desencantado aspectos o soluciones que servirán para recuperar la “grandeur”.

Si en tiempos de su padre la inmigración ocupaba casi todo su mensaje, ahora Marine ha encontrado el filón , -que no Fillon– , en la oleada masiva de tunecinos y libios que se hacen a la mar para ganar las costas de la Isla italiana de Lampedusa en la que, según la líder del Frente Nacional, se ha puesto en evidencia la total incapacidad de las instituciones europeas y las falsas acusaciones a las que, a su juicio, hace frente el Alcalde de la localidad italiana, basadas en un aparente odio racial.

El escenario político galo es, pues, apasionante y sujeto a diferentes variables. Por un lado, al problema inconcluso de miles de personas que huyen y seguirán huyendo del enfrentamiento civil libio. Por otro, al declive de uno de los políticos más influyentes de Europa como Sarkozy.

Y, en medio, un Partido Socialista algo fuera de rumbo al que le queda la rabieta de exigir que se controlen los sondeos electorales. Martine Aubry teme que su futuro político se asemeje peligrosamente al de Lionel Jospin en 2002, desvanecido en la primera vuelta. Es el miedo a un serio cambio de paradigma en la cuna de la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe de Internacional de Onda Cero