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Otras opiniones

Los jefazos jetas de Caixa Cataluña

Septiembre 24, 2009

¡Esto no tiene remedio! Justo cuando nos enteramos que el director general de Caixa Catalunya, la entidad totalmente politizada de esa autonomía española, Adolf Todó Rovira, que gana 600.000 euros, más “bonus”, blindajes de 3 millones de euros, coche oficial, comidas gratis, gabinete,  y demás mamandurrias propias de esos lares, también sabemos cómo gestiona Caixa Catalunya los intereses de sus clientes.
No son pocos los que se han puesto en contacto con este modesto escribidor que, además, conoce el tema por tocarle muy de cerca. Sé de lo que escribo.
Conozco a uno de ellos, lo tengo bien cerca, que ha perdido el 40% del dinero que puso en manos de estos nefastos gestores a los que lo único que parece interesarles es captar dinero para cobrar el “bonus” pertinente , y luego que zurzan a los ingenuos que caen en sus garras. ¡Que miseria! !Que escándalo! ¡Que sinvergonzonería!. Suma y sigue.
Narcis Serra, el plúmbeo vicepresidente que pululó durante años por Madrid, el pianista de gorra que tuvo que dimitir por su afición, entre otras cosas, a espiar al Rey y a todo quisqui, es el presidente de Caixa Catalunya gracias a su militancia política. Y se aferra al cargo como lapa maldita.

¡Qué sinvergüenzas, qué caraduras!

¡Qué tipos tan sinvergüenzas! ¡Qué inmensos caraduras! Hace escasas semanas supimos que se habían subido el sueldo, los gordos claro, un 30 por ciento mientras, insisto, los incautos que tienen su dinero en Caixa Catalunya ven cómo desaparece por encanto…¡gracias a su extraordinaria gestión! Caixa Catalunya tiene en su haber una de las tarjetas más oscuras en la actual crisis financiera, con un nefasta gestión y con una morosidad de premio. Ello sin contar con los enormes fiascos cosechados en negocios multimillonarios fracasados. Y van y se premian con esos sueldazos y con más prebendas. ¿No será esta razón suficiente para personarse en sus despachos y sacarles a puntapiés? Sí, lo es.
Hay que parar las prebendas  a estos sujetos, tan incompetentes como avaros que, junto con otros colegas mundiales y nacionales (española, digo), han sido los culpables de la actual crisis que padecen los pobres fundamentalmente. ¿Estos se llaman socialistas? ¿Estos presumen de “progres”? ¡Malditos!
Ahora comprendo por qué no quieren fusiones, hacen cortes de mangas al Gobernador del Banco de España, y se niegan lo elemental: mover sus enormes traseros de las poltronas cuando lo único que han demostrado es incapacidad y avaricia personal extrema y escandalosa. Llegado el momento se envolverán en la senyera catalana, pero no se engañen: les importa una higa todas las banderas, todos los compatriotas; lo único que buscan es aumentar aún más sus abultadas cuentas corrientes a coste de los pobres impositores.

Lo importante es el “jurdó”

Aquí lo importante es el “jurdó”, “la pela” a costa de lo que sea.
Si en lugar de estar mirando permanentemente sus espúreos intereses estuvieran estudiando algo, trabajando acerca de cómo gestionar bien el dinero que los confiados clientes ponen en sus manos podría tener derecho a algo.
De la otra forma, a lo único que pueden aspirar, además de llevarse todo lo que pillan, es a que los impositores y clientes (yo me acabo de BORRAR) les trinquemos por la solapa y les demos lo que se merecen: desprecio y una buena manta de óbleas xacobeas.
¿Me has entendió TODÓ? ¿ME HAS ESCUCHADO SERRA?
¡NO TENÉIS VERGÜENZA! 


Graciano Palomo es periodista y analista político