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El mayordomo

Los hombres mejor vestidos del mundo

Septiembre 27, 2009

Una conocida revista, ahora también con edición española, ha elaborado una lista con los caballeros mejor vestidos del planeta. La inclusión en la misma de nombres como el de Barack Obama o el de Viggo Mortensen no puede dejar de sorprender a muchos


La edición española de una conocida revista americana acaba de publicar la lista de los hombres y mujeres mejor vestidos del planeta.

Aunque nos ha costado decidir hacernos eco de dicha lista ya que no hace ningún favor al concepto de elegancia, quizá haya sido precisamente ésto lo que nos ha motivado a decantarnos por dedicarle el artículo de esta semana.

Desgraciadamente este tipo concursos los preside un jurado que ya de por sí no se caracteriza por su elegancia y por lo tanto, sus decisiones no sorprenderán a muchos de nosotros. Por otro lado y tras revisar la lista de los elegidos nos da la sensación de que el jurado buscaba más el aplauso de los elegidos que designar a los caballeros y señoras verdaderamente elegantes.

Si nuestros lectores piensan que encontrarán en esa lista a los Cary Grant o a las Grace Kelly del momento les sugerimos que no pierdan su inestimable tiempo y no sigan leyendo ya que su desilusión irá aumentando conforme transcurran las líneas.

Antes de entrar a analizar la supuesta elegancia de los ganadores queremos puntualizar que cuando hablamos de elegancia no pretendemos analizar la elegancia interior de las personas, que aún siendo la más importante, no nos corresponde a nosotros enjuiciarla. Por ello nos limitaremos a hablar de la elegancia que sólo se consigue a través del atuendo y la manera de vestir nuestra indumentaria.

Tampoco hablaremos de las supuestas elegantes ya que con total seguridad no contamos con el gusto suficiente como para valorar a las elegidas. No obstante, me temo que si hubieran tenido la oportunidad de ver la lista de las féminas Audrey Hepburn o la misma Jackie Kennedy, éstas serían las primeras en discrepar de la elección.

Seguramente, de un jurado compuesto por Jaime de Marichalar, Elena Foster, Manolo Blahnik, Elena Benarroch, Nieves Álvarez y Lourdes Garzón o en otras palabras, de un jurado formado por diseñadores, familiares y amigos íntimos de los escogidos no se podía esperar otro resultado y es por ello que la propia composición de este jurado desprestigia de entrada la lista resultante y es una falta de respeto en toda regla a sus lectores.

La lista de los hombres designados como “los mejor vestidos” a nivel mundial por esta publicación está formada en primer lugar por Kyril de Bulgaria, seguido del Rey Juan Carlos I y ocupando el tercer puesto, Cayetano Rivera. Otros nombres seleccionados han sido por este orden: Oscar de la Renta, David Rothschild, Norman Foster, Balthazar Getty, Barack Obama, Mario Conde y Viggo Mortensen.

Kyril de Bulgaria es uno de los escasos nombres que se podría salvar de esta lista. Pero una cosa es ésto y otra muy diferente es que le nombren el hombre más elegante del mundo.

Que tenga estilo, sobre todo cuando viste de forma informal y que tenga un físico agraciado no son atributos suficientes para ocupar esa posición de privilegio. Nunca un caballero que vista mocasines con traje debería ocupar la posición más alta en ninguna lista que se precie de caballeros bien vestidos. Contando con la ayuda de la tijera de Manuel Calvo de Mora cabría esperar mucho más de él.

El Rey Juan Carlos es uno de los monarcas mejor vestidos hoy en día. Aunque no tiene esa exquisita elegancia innata del Príncipe Carlos es, a pesar de su edad, infinitamente más elegante que su hijo. Sus chaquetas cruzadas cosidas por D. Gonzalo Larrainzar rozan la perfección, sus puños de camisa tipo link cuff denotan gusto por lo intemporal.

No obstante, el ser notablemente elegante no es cualidad suficiente como para ser designado como el segundo caballero más elegante del mundo; por muy Rey de España que se sea.

Un correcto asesoramiento en la elección de sus zapatos le ayudaría a ganarse por meritos propios esa posición. ¿Alguien se imagina al Príncipe Carlos vistiendo mocasines con una double breasted jacket? Nosotros al menos no.

Con Cayetano Rivera Ordoñez nos ocurre algo similar a lo que nos pasaba con Kiryl de Bulgaria. Tiene un físico envidiable que le ayuda enormemente a resaltar su vestimenta. Sin embargo, cuando se desprende del traje de luces y se viste de Armani, todo su esplendor empieza a desaparecer para esfumarse del todo cuando se termina de atar los cordones de esos zapatos marrones claros que con trajes de tonalidad cercana al midnight blue viste con frecuencia.

Cayetano Rivera todavía no tiene un estilo definido y es capaz de vestir en actos formales desde unos vaqueros con una americana a una chaqueta de esmoquin negro con una camisa del mismo color o como ha ocurrido en contadas ocasiones un correcto traje de chaqueta.

Después de este privilegiado podio encontramos otros muchos nombres igual o incluso más discutibles.

El colmo de los despropósitos lo ocupa la designación de David Mayer de Rothschild. Alguien nos debería explicar qué tiene de elegante vestir zapatillas deportivas con traje, o camisas tipo hawaianas con corbata.

Esto podrá ser calificado como muy trendy por los gurús de la moda pero el concepto elegante está definitivamente reñido con él y su manera de vestir está más cerca del espanto que de cualquier buen gusto posible.

Otro nombre que encontramos en esta más que sorprendente lista es el del Presidente de los Estados Unidos, el señor Barack Obama. Es de agradecer que al contrario de como ha ocurrido en la edición americana de esta revista, en la edición española no ha aparecido copando alguno de los tres primeros puestos.

Querido jurado, seamos serios. Un caballero que combina ese simulacro de esmoquin con esa descomunal pajarita blanca en la gala de su juramentación o que arrastra los pantalones no viste bien, sea el Presidente del país más poderoso del mundo o el Alcalde de Tomelloso.

Los asesores de imagen del Presidente podrían haberse tomado la molestia de convencer a su “sastre” de Hart Schaffner Marx para dejar de enfocarse en la producción industrial de su marca y prestar más atención a la sección bespoke de la que tan necesitado está Barack Obama.

Del resto de los elegidos solo nombraremos a Mario Conde quien sin mantener la elegancia que lució en sus días de gloria, al menos en lo que a su vestimenta se refiere, es seguramente el caballero mejor vestido de todos los que aparecen en esta lista; y eso a pesar de ocupar el último puesto.

Sin lugar a dudas alguien tendría que explicar a los miembros de este jurado que el ser famoso o adinerado no es requisito suficiente para ser considerado como un caballero elegante y mucho menos como uno de los mejor vestidos del planeta.

Es cierto que hoy es muy difícil encontrar señores que puedan competir con la elegancia innata de Cary Grant, Fred Astaire o el mismo Anthony Eden, pero sin embargo tampoco hubiera resultado muy difícil encontrar caballeros mejor vestidos que los aquí escogidos.

Aunque siempre mantendré que los señores más elegantes del planeta suelen ser caballeros desconocidos para el gran público, si lo que buscaba el jurado era escoger solo a caballeros famosos o adinerados podía perfectamente haber encontrado otros muchos nombres.

Por ejemplo, el señor Mateo Marzotto, al que en dicha revista solo le nombran en el grupo de los “fashionistas” y al que dedican varias páginas interiores y el mismo Príncipe Carlos podrían ocupar uno de los puestos de esta lista con mucha más autoridad que los finalmente designados.

Jeeves
elmayordomo@extraconfidencial.com